EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 221 –  NOVIEMBRE  2017
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EL CASTELLÓN DEL MORO

 

 

© José Ángel Rodríguez

 

Puesta de sol en el Castellón

Para visionar la imagen a gran formato seguir el siguiente enlace:

http://www.flickr.com/photos/joseangelrodriguez/4074464883/sizes/o/

 

El Castellón es el nombre popular con el que son conocidas, en el Parque Natural Sierra de Baza (Granada), unas curiosas moles rocosas que se levantan a modo de montículo aislado en el paisaje y que semejan un gran castillo medieval, de donde toman su nombre popular. Están situadas al norte de la aldea serrana de El Moro, sobre la que se eleva. Se trata de unas rocas muy ricas en sílice, un material muy duro, lo que ha motivado su presencia, por la erosión diferencial con el resto de materiales más blandos que se acumulaban en torno a ellas.

 

Desde el Castellón, un auténtico mirador natural, podemos disfrutar de unas de las vistas más bonitas de este Parque Natural, también de mágicos momentos de luz, tanto al amanecer como en el ocaso, las horas más aconsejadas para su visita.

 

LA IMAGEN: En la composición fotográfica de esta imagen hemos prestado una especial atención a una de las torres naturales que forman parte de esta elevación rocosa, la que aparece como protagonista indiscutible de la imagen, dando vistas a una serie de valles y montañas que se suceden en el horizonte hasta perderse y que se ven conectado por la pista forestal que arranca del vértice inferior derecho de la roca. Para la iluminación de la roca se utilizaron 2 flashes de relleno accionados a control remoto que fueron colocados, cuidadosamente, a uno y otro lado de la roca, para iluminarla completamente y resaltar su textura, evitando que quedara en contraluz.

 

COMO SE HIZO: Esta imagen ha sido realizada el pasado 1 de noviembre de 2009, a las 19:15 horas, cuando el sol estaba comenzando a ponerse. La longitud focal empleada fue la de 32 mm. para darle protagonismo a la roca del primer plano dentro del encuadre del paisaje que se presentaba ante nosotros, cerrando sensiblemente el diafragma (a f.11.0) para darle nitidez y profundidad de campo a la imagen,  mientras que la exposición (velocidad) se bajo a 0,1 segundo (1/10), utilizando ISO 250 por la falta de luz del momento. Sin que fuera necesaria la corrección de la exposición, aunque sí del  balance de blancos, que se calibró manualmente a 6.500º Kelvin, para saturar ligeramente y de forma  natural la escena. También fue fundamental el uso de dos flashes externos, accionado a control remoto que se colocaron a uno y otro lado de la singular roca, para captar su textura e incluirla como protagonista principal de la escena.

 

EQUIPO: Cámara Canon Digital EOS 1D Mark-III. Trípode Manfroto. Óptica empleada: EF24-105mm f/4L IS USM, a la longitud focal de 32 mm. Calidad: RAW, procesada a JPG, para su publicación en Internet, sin manipulación de la imagen. Espacio de color: Adobe RGB. Estilo de imagen: paisaje. Balance de blancos: manual. ISO: 100. Filtros: ultravioleta y polarizador.