EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 219 –  SEPTIEMBRE  2017
SI DESEA SUSCRIBIRSE HAGA CLICK AQUÍ

PRADOS DEL REY EN INVIERNO

© José Ángel Rodríguez

 

Aspecto invernal de los Prados del Rey.

Para visionar la imagen a gran formato seguir el siguiente enlace:

http://farm3.static.flickr.com/2506/4200327856_db2b657f5a_o.jpg

 

 

Los Prados del Rey son unos bonitos prados alpinos de una extensión aproximada de 12 hectáreas, que se emplazan a unos 2.000 metros de altitud y aparecen rodeados, majestuosamente, por los calares que los circundan, de los que el de Santa Bárbara, con sus 2.269 m. de altitud constituye la máxima elevación de este Parque. Este paraje es uno de los más bellos rincones de esta sierra y ocupa una zona llana en la que se acumula la nieve en la época invernal y tras el deshielo primaveral acumulan el agua en un terreno rico en filitas que dificulta el drenaje, e impide el desarrollo de la vegetación arbórea y arbustiva, y por el contrario da lugar a una vida vegetal muy intensa, que arranca con el deshielo.

 

LA IMAGEN: Esta foto está tomada en la zona de Prados del Rey, con orientación hacia el este (Calar de casa Heredia) que aparece en primer plano por donde comienza a salir el sol, dejando a la derecha de la imagen las cumbres del Calar de Rapa, otras de las elevaciones de este lugar. El paisaje aparece inmaculadamente blanco, tras una nevada nocturna, y el sol comienza a ascender desde el valle y con sus primeros rallos de luz comienza a llenar de color y volumen un paisaje que unos minutos antes aparecía invadido por las sombras. El mayor mérito de esta imagen está en el acceso al propio lugar, inaccesible en invierno para el tráfico rodado, lo que se hizo en las primeras horas del día para poder captar el amanecer desde este paisaje nevado. Lo que nos pone de manifiesto que tras algunas imágenes más o menos atractivas hay un importante esfuerzo personal.

 

Esta foto se la dedico de modo particular a mis buenos amigos Carlos Blancas Ortiz y Manuel Sánchez Olivares, que me acompañaron en esa jornada y sin cuya ayuda no hubiera sido posible captar esta escena.  

 

COMO SE HIZO: Esta imagen fue realizada el 20 de diciembre de 2008, a las 8:25 horas, cuando el sol estaba comenzando a salir. Para darle profundidad al paisaje y captar la amplitud nevada del mismo, al tiempo que se viera con nitidez el conjunto del valle nevado, se optó por abrir el diafragma lo máximo posible, utilizando una apertura f/20, reduciendo correlativamente la exposición (velocidad) a 1/30, al tiempo que se corrigió la exposición manualmente, sobreexponiendo casi un diafragma (+3/4), para compensar la errónea lectura del diafragma por el exceso de luz de la nieve. También se utilizó, en manual, el balance de blancos, subiéndolo a 6.500 grados Kelvin para evitar el indeseado e irreal azulado de la nieve en la toma y se utilizó flash de relleno para captar el volumen de los ejemplares nevados del primer plano.

 

Finalmente para evitar la trepidación en la toma de la imagen, dado la inestabilidad (sobre la nieve) en que estaba colocado el trípode y la baja velocidad usada, se utilizó la opción personalizada que permitía la cámara de bloqueo del espejo y además se utilizó el temporizador para retardar el disparo.

 

EQUIPO: Cámara Canon Digital EOS 1D Mark-III. Trípode Manfroto. Óptica empleada: EF24-105mm f/4L IS USM, a la longitud focal de 28 mm. Calidad: RAW, procesada a JPG, para su publicación en Internet, con recorte de la imagen para darle un formato cuadrado. Espacio de color: Adobe RGB. Estilo de imagen: paisaje. Balance de blancos: manual. ISO: 100. Filtros: ultravioleta y polarizador.