EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 219 –  SEPTIEMBRE  2017
SI DESEA SUSCRIBIRSE HAGA CLICK AQUÍ

 PAISAJE DE GLACIS DE LA SEMANA

 

 

 

© José Ángel Rodríguez

Panorámica del valle que forma el arroyo Uclías en el

paraje de “La Semana”. 

Para visionar la imagen a gran formato o descargarla a máxima resolución, pulsar en el siguiente enlace:http://www.flickr.com/photos/joseangelrodriguez/5536522383/sizes/o/in/photostream/

 

Con el nombre de La Semana se conoce el entorno que forma el pie de monte de las montañas del Parque Natural Sierra de Baza (Granada) en la zona en que se unen y confluyen dos importantes arroyos serranos: El Uclías y El Morax, en las proximidades del municipio de Caniles.  

 

Toda esta zona no solo es de una gran belleza paisajística, sino particularmente de un alto interés geológico. En la imagen aparece una panorámica del arroyo Uclías unos kilómetros antes de juntarse con el arroyo Morax y desaguar a través del Río de Baza en los terrenos de la Hoya de Baza, atravesando una zona de glacis del Cuartanario reciente o moderno, que se formaron por el desarrollo de la red fluvial actual, estando compuestos por conglomerados, arenas, limos y arcillas, que tras los arrastres fluviales dejaron visible el sustrato neógeno sobre el que se asientan. Toda una secuencia geológica de los últimos miles de años de la Tierra.  

 

La palabra “glacis” es de origen francés y se utiliza en geomorfología para designar terrenos extensos, aplanados y ligeramente inclinados, formando por materiales procedentes del desmantelamiento de una zona montañosa próxima. 

 

Los glacis relacionados con el Cuaternario antiguo, se localizan a modo de orla alrededor de los relieves béticos circundantes y se sitúan sobre superficies de erosión o relieves de pendiente suave y continuada: los materiales se recubren y rellenan los resaltes existentes en los materiales del Neógeno, pero sin afectarlos y su depósito se realizó antes de que se individualizara la red hidrológica actual. En general se inician con depósitos de piedemonte, con un espesor entre 10 y 20 metros, el que desciende a medida que se acerca al centro de la depresión donde puede ser de tan solo 2 a 3 metros. Posteriormente en el Cuaternario moderno o reciente al desarrollarse la red fluvial actual, la erosión continúa y se inicia un nuevo ciclo erosivo sobre estas nuevas formas, en donde la erosión rematente se acelera y esas amplias superficies cuaternarias comienzan a ser desmanteladas aflorando el sustrato neógeno sobre el que se asientan. De aquí que este tipo de paisaje sea denominado como Neógeno-Cuaternario, como síntesis de estos grandes períodos geológicos en que se ha formado (Puede ampliarse información geológica AQUÍ).            

 

LA IMAGEN: Fue tomada en torno a las seis de la tarde del 30 de marzo de 2010, desde las inmediaciones de la pista forestal que conduce desde la carretera de Baza a Huércal-Overa a Benacebada, tras localizar un punto elevado aislado que nos daba un buen posicionamiento y perspectiva sobre el valle, en que se intentó captar con la mayor información visual posible, de forma que transmitiera un conocimiento tanto de la vegetación propia del lugar, con las retamas como vegetación dominante en el primer plano, con los pequeños terrenos de cultivo sembrados de cereales que se localizan a lo largo del valle y que comenzaban a pintar de verde con los primeros calores primaverales, con la presencia testimonial de álamos y árboles de ribera en el valle y cubriendo las montañas del entorno los pinos de reforestación que colonizan las agrestes montañas del lugar.  

 

CÓMO SE HIZO: Para compactar la imagen dentro de un mismo plano se utilizó un teleobjetivo, a la longitud focal de 160 mm., optando por el formato vertical de modo que pudiera incluirse toda la perspectiva visual que teníamos frente a nosotros, al tiempo que, para mantener la nitidez del paisaje, dándole la máxima profundidad de campo posible, se optó por cerrar el diafragma utilizando una apertura f/14.0 mientras que la exposición (velocidad) se redujo a 1/60. También se corrigió la exposición manualmente, subexponiendo -1/3, como se trabajo en manual el Balance de Blancos, situándolo a 5.600 grados Kelvin, para conseguir los tonos fríos dominantes lo más naturales y agradables posibles. Finalmente para evitar la trepidación en la toma de la imagen, dada la baja velocidad utilizada, además de trípode, imprescindible siempre en toda foto de paisaje de mediana calidad, se optó por la opción personalizada que permitía la cámara de bloqueo del espejo y además se utilizó un cable disparador.  Se empleó ISO 100. 

 

EQUIPO: Cámara Canon Digital EOS 1D Mark-III. Trípode Manfroto. Longitud focal: 160 mm. Calidad: RAW, procesada a JPG, para su publicación en Internet, con ajustes básicos y sin manipulación de la imagen. Espacio de color: Adobe RGB. Estilo de imagen: paisaje.

FILTRO: Polarizador y Ultravioleta.