EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 212 –  FEBRERO 2017
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Tuvo lugar en el Museo Municipal de Baza el 31 de enero, quedando patente la inquietud existente por la falta de actuaciones sobre el terreno para controlar las plagas

 

© José Carlos Rodríguez

Mesa de la charla con –de izquierda a derecha- Borja Nebot, Jefe del Servicio de Gestión del medio Natural en la provincia de Granada; César Córdoba, Director Conservador del parque natural Sierra de Baza; Antonio David Martínez Rodríguez, Presidente del Área de Medio Ambiente del Excmo. Ayuntamiento de Baza; y, Antonio Muñoz, técnico especialista en plagas forestales de la Consejería de Medio Ambiente.

 

Conscientes de que estamos ante el mayor desastre forestal que ha sufrido la Sierra de Baza en la historia más reciente, que ha supuesto ya la muerte de miles de pinos, particularmente pinos resineros (Pinus pinaster) y que es necesario llevar a cabo una actuación silvícola, sin precedentes en los montes de Andalucía, no solo para controlar las plagas y evitar se sigan extendiendo por el resto del territorio, sino particularmente para restaurar el paisaje forestal de estos montes, que van a sufrir una total y profunda transformación, para la que debemos estar preparados y que va a suponer la tala de miles de pinos, posiblemente varios millones, se presentaba ante la ciudad de Baza la problemática que se está viviendo desde el pasado verano del año 2016 en la Sierra de Baza, lo que ha creado gran preocupación y enorme inquietud entre la población local, que ve como una gran parte del territorio de la Sierra de Baza literalmente muere.       

El objetivo de esta charla era de informar de la situación del problema, también de lo que se está haciendo para controlar la situación y exponer las directrices de los trabajos –aun por concretar de modo efectivo en el proyecto de actuación que finalmente se redacte- que se quieren llevar a cabo en las zonas afectadas por esta gravísima problemática.

 

Una referencia al origen histórico de estas plantaciones forestales

 

Fuente: Fototeca Forestal del INIA

Monte de La Semana en el año 1970, cuando se comenzó a reforestar por el Patrimonio Forestal

 

Por Borja Nebot, Jefe del Servicio de Gestión del Medio Natural en la Delegación Territorial de Granada, se comenzó recordando en su exposición el ingente trabajo que desarrollaron en las décadas de los años 60 y 70 del pasado siglo los técnicos forestales del Patrimonio Forestal y del ICONA, proyectando una imagen de la fototeca del INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) tomada en el año 1970 cuando se estaban desarrollando las reforestaciones del Monte de La Semana, en el que se aprecia el Arroyo Uclías cruzándolo por la izquierda de la imagen, y como el paraje estaba en una manifiesta situación de erosión y deforestación, siendo el objetivo de aquellos trabajos los de dotar de cubierta vegetal a estos montes, al tiempo que se detuviera la erosión y se dieran jornales de trabajo en una época de gran penuria económica para la economía española.

Los trabajos dieron el fruto deseado y no sólo se controló la erosión de todos estos montes, sino que se alcanzó una muy buena cobertura vegetal, aunque en algunas zonas pese a contar estos árboles entorno a los 50 años no alcanzaron el porte ni el vigor normal y esperado.

 

Un fenómeno de mortandad local de árboles que forma parte de otro más globalizado a nivel mundial de decaimiento de las masas forestales

 

© José Ángel Rodríguez

Masiva muerte de pinos en el Monte de Los Frailes

 

Nebot englobó esta problemática de la Sierra de Baza, la más grave que han sufrido los montes de Andalucía, dentro de un fenómeno de decaimiento forestal generalizado que se está registrando en muchos lugares del planeta, que afecta desde los bosques escandinavos del norte de Europa a la zona occidental de EEUU, donde han muerto millones de árboles afectados por las plagas forestales, pasando por bosques de Centro Europa, Asia, Oceanía o África.  También destacó que no era nueva en Andalucía, que hace unos años se sufrió una situación e decaimiento forestal en la vecina Sierra de Filabres (Almería), reconociendo sin ambages que no obstante ello nunca había habido una situación de decaimiento forestal ni tan rápida ni tan masiva como la registrada en la Sierra de Baza.

Comentó como en octubre del pasado año se estimó en unas 2.000 hectáreas la zona afectada, que iba desde el límite de la provincia de Almería hasta las proximidades de Los Frailes y en una reciente medición por la Universidad de Córdoba, se establecía en una superficie aproximada a las 2.500 hectáreas con distintos grados de afección (muy alto, medio y bajo) que ya había superado desde la zona de Los Frailes, en que se originó, la carretera Caniles-Escúllar en dirección oeste, hacía donde se sigue extendiendo la plaga.

 

La cochinilla del pino resinero se estima ha sido la causante primaria de esta mortandad

 

© Proyecto Sierra de Baza

Pinos resineros afectados por la cochinilla

 

Con una masiva, y no esperada, mortandad de estos árboles que en algunas zonas ha alcanzado el 90 % de los pies, en el informe presentado se señala como la razón última de estas muertes son los escolítidos oportunistas, siendo la causa primaria que ha motivado el debilitamiento de los pinos afectados el clima, lo que se ha visto agravado, como eslabón intermedio entre la incidencias climáticas y los escolítidos oportunistas, por la presencia de una importante plaga del insecto conocido como cochinilla del pino resinero o  pino rodeno, como también se le conoce, y cuyo nombre científico es Matsucoccus feytaudi, la que ha agravado el debilitamiento que ya presentaban estos árboles, favoreciendo que fueran invadidos por esta legión de perforadores oportunistas, que se han establecido en los pinares de las zonas afectadas, al tener muy disminuidos los mecanismos naturales de defensa de estos pinos.

La cochinilla del pino resinero, llamada así por parasitar exclusivamente sobre pinos resineros, es la más peligrosa de las cochinillas presentes en la Península Ibérica, tratándose  de una especie que presenta un gran dimorfismo sexual. Las larvas, alojadas en las grietas de la corteza de los pinos, pasan por dos estadios en el caso de las hembras, teniendo dos estadios más los machos en las formas de preninfa y ninfa. Los daños los producen las larvas del primer y segundo estadio ya que sus picaduras en las zonas tiernas del último crecimiento debilitan al árbol que atacan, pudiéndole producir incluso la muerte. Las causas son la succión que realizan estas larvas para alimentarse y el efecto tóxico provocado por la inyección de saliva. Además, también se producen fracturaciones y escamaciones típicas en la corteza con exudaciones de resina debidas, probablemente, a la presión interior de las abundantes larvas en crecimiento.

 

Quiere comenzarse en febrero el monitorio con trampa de feromonas para la identificación de las plagas presentes en las zonas afectadas

 

 

© Proyecto Sierra de Baza

La zona de afección pro las plagas se ha extendido notoriamente en los últimos meses y ha cruzado ya la Carretera de Caniles a Escúllar, avanzando en dirección  al macizo central.  Fotografía tomada al pie del Cerro de la Pastora el 11/11/2016.

 

La cochinilla del pino resinero, llamada así por parasitar exclusivamente sobre pinos resineros, es la más peligrosa de las cochinillas presentes en la Península Ibérica, tratándose  de una especie que presenta un gran dimorfismo sexual. Las larvas, alojadas en las grietas de la corteza de los pinos, pasan por dos estadios en el caso de las hembras, teniendo dos estadios más los machos en las formas de preninfa y ninfa. Las hembras adultas no poseen alas, tienen patas bien desarrolladas y sus piezas bucales no son funcionales. Su tamaño varía entre los 3 y los 5 mm, siendo la coloración general pardo oscura. Por su parte, los machos adultos miden menos de 2 mm, poseen largas antenas, un par de alas transparentes y un penacho de sedas muy característico en el extremo posterior de su negruzco cuerpo.

Los daños los producen las larvas del primer y segundo estadio ya que sus picaduras en las zonas tiernas del último crecimiento debilitan al árbol que atacan, pudiéndole producir incluso la muerte. Las causas son la succión que realizan estas larvas para alimentarse y el efecto tóxico provocado por la inyección de saliva. Además, también se producen fracturaciones y escamaciones típicas en la corteza con exudaciones de resina debidas, probablemente, a la presión interior de las abundantes larvas en crecimiento.

Como actuaciones más inmediatas se informó de que en los próximos días de febrero quiere comenzarse a colocar una serie de trampas de feromonas, se hablaron por Antonio Muñoz, técnico de plagas, de la colocación de 32 de estas trampas, para identificar los insectos plaga presentes y poder actuar contra los mismos, colocando más adelante un número suficientemente alto para abarcar todo el territorio afectado. Posteriormente, en los próximos tres o cuatro meses, esperaban poder tener redactado un proyecto de actuación para la intervención urgente y prioritaria en esta zona, que esperan sea dotado con la suficiente dotación económica para intervenir, atendiendo a los previos compromisos que hizo públicos el Director de Gestión del Medio Natural, Francisco Javier Madrid, en la reunión del pleno de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Baza celebrada el 24 de noviembre (puede ampliarse información AQUÍ).

 

Preocupación entre la población local por la falta de actuaciones

 

 

© Proyecto Sierra de Baza

Oruga del escarabajo Longicórnio del pino  (Monochamus galloprovincialis) en el interior de un pino infectado en la Sierra de Baza.

 

En el intenso e interesante debate público que se abrió tras la exposición, quedó claro el malestar existente entre la población por la  falta de actuaciones a pié de monte en la Sierra de Baza, para controlar esta problemática. Lamentándose que se esté todavía hablando de monitoreo para identificación de las plagas, y no se esté luchando ya contra las mismas, cuando han apuntado –sin dudarlo- a la cochinilla del pino resinero como plaga primaria causante de esta masiva mortandad de árboles y esta cochinilla precisamente tiene su ciclo reproductivo en la época más fría del año, entre los meses de enero y febrero, esto es, ahora, con lo que se tenía que estar luchando ya contra la misma, lo que no se está haciendo, por lo que se va a perder un tiempo preciso. Todo un año.

También se dejaron constancia pública, por algunos de los asistentes, de algunas quejas sobre las actuaciones forestales que lleva a cabo la propia Consejería de Medio Ambiente en el Parque, destacando que se habían dejado abandonados restos de árboles entresacados, lo que era un foco de propagación de plagas. También se puso el énfasis en la situación de abandono generalizado que presenta el Parque en estos momentos y en las dudas e incertidumbres que había de que la Consejería de Medio Ambiente apoyara económicamente toda la magna actuación que va a ser precisa en la Sierra de Baza, ya que los precedentes experiencias que teníamos nos hacían desconfiar de la palabra y de las promesas que habían hecho, recordando que la mismísima Consejera, María Jesús Serrano, prometió el 12 de mayo de 2014 una actuación de 1.100.000 € para poner en valor la minería de la Sierra de Baza y restauración de áreas degradas (puede ampliarse información AQUÍ) y nada se ha hecho pese a haber transcurrido ya casi 3 años. Esperando que no estuviéramos ante una nueva tomadura de pelo, por lo que se esperaba que se cumplieran de modo efectivo estas promesas de actuaciones urgentes y efectivas en la Sierra de Baza en los próximos meses, ya que estaba en juego el futuro y la vida de la propia Sierra de Baza, y no se consentiría un nuevo agravio.