EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 229 –  JULIO 2018
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Tuvo lugar en el salón de actos del Museo Municipal de Baza el pasado 8 de febrero

 

 

© Proyecto Sierra de Baza

Mesa de la charla con –de izquierda a derecha- Antonio González, Jefe del Servicio de Espacios Naturales Protegidos en Granada; Antonio David Martínez Rodríguez, Presidente del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Baza; y, Leonardo Gutiérrez, asesor técnico de flora amenazada de la Red Andaluza de Jardines Botánicos.

 

En la tarde del pasado 8 de febrero, tenía lugar una charla informativa en el Salón de Actos del Museo Municipal de Baza, organizada por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, con  la colaboración del Ayuntamiento de Baza, con el título: “Charla presentación sobre los nuevos Humedales de Baza”.

Una vez hechas las presentaciones por Antonio David Martínez Rodríguez, Presidente del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Baza, tomó la palabra Antonio González Martínez, Jefe del Servicio de Espacios Naturales Protegidos en la provincia de Granada, el que comenzó destacando como uno de los retos que se propuso tras su toma de posesión hace unos años al frente de la jefatura de la Red de Espacios Naturales Protegidos en la provincia de Granada era la inclusión del Humedal del Baíco dentro del Inventario de Humedales de Andalucía, lo que finalmente se había logrado el pasado mes de febrero, por lo que dejaba constancia de su satisfacción por este logro, que era también una aspiración de la población local.

 

Inclusión en el Catálogo Andaluz de Humedales

 

Cartografía de las dos zonas que integran los Humedales de Baza:

La Laguna Grande del Baíco (1) y el Saladar del Baíco (2).

 

Por Antonio González, también se hizo un pequeño recorrido de los pasos seguidos hasta el pasado 1 de febrero, fecha en la que el Comité Andaluz de Humedales, reunido en Fuente de Piedra (Málaga), uno de los más importantes humedales de Andalucía y presidido por el Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Fiscal, se aprobaba la inclusión de 16 nuevos espacios naturales en el Inventario de Humedales de Andalucía, entre ellos los llamados Humedales de Baza, integrados por la Laguna Grande del Baíco y el Saladar del Baíco, lo que elevaba la cifra de humedales catalogados en Andalucía a un total de 221, los que totalizaban 140.000 hectáreas. Destacando el largo camino seguido hasta aquí para la inclusión de los Humedales de Baza en el Inventario Andaluz de Humedales, iniciado en el año 2006, con una propuesta en aquel año por la entonces Delegación Provincial de Granada para su inclusión en el Catálogo Regional, la que fue rechazada. Apareciendo como antecedente de esta cronología la propuesta hecha en el año 2010 por la Asociación Proyecto Sierra de Baza para la inclusión del Humedal del Baíco en el Inventario Andaluz de Humedales, a la que se unió el Ayuntamiento de Baza en el año 2011, el que a propuesta de la Asociación Proyecto Sierra de Baza, aprobó un acuerdo plenario, por la unanimidad de los grupos, el  31 de marzo de 2011, en el que se acordaba “Solicitar a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía la inclusión del Humedal del Baíco en el Inventario de Humedales de Andalucía, uniendo la documentación e informes disponibles sobre sus valores y singularidades”. Propuesta que fue presentada y rechazada en aquel  mismo año, 2011, como también se rechazó en el año 2014, en todas ellas particularmente por la oposición de los propietarios de terrenos incluidos dentro de su perímetro.  

 

El concepto legal de humedales

 

Situación actual de los terrenos de los Humedales de Baza, con el agua manando de una forma constante y siendo evacuada a través de zanjas de drenaje, para no permitir su acumulación.

 

El ponente comentó lo que se entiende legalmente por humedales según la Convención RAMSAR, en la que se especifica que “un Humedal es una zona de la superficie terrestre que está temporal ó permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan”. Definición que estaba matizada, en lo que respecta a la legislación andaluza por el artículo 2 del Decreto 98/2004, de 9 de marzo, por el que se crea el Inventario de Humedales de Andalucía y el Comité Andaluz de Humedales, el que señala como se consideran humedales, a “un ecosistema o unidad funcional, natural o artificial, interior o litoral, de carácter predominantemente acuático, que constituye, en el espacio y en el tiempo, una anomalía hídrica positiva. Son zonas con condiciones recurrentes de inundación con aguas someras, permanentes, estacionales o erráticas y/o condiciones de saturación cerca o en la superficie del terreno por la presencia de aguas subterráneas. Sus principales características son la presencia de suelos hídricos y comunidades vegetales hidrófilas y/o higrófilas, así como unos singulares valores ambientales que los hacen merecedores de un especial interés”.

Todos los humedales comparten una propiedad primordial: es el agua la que juega un rol fundamental en la determinación de su estructura y funciones ecológicas. La predominancia del agua diferencia a los humedales de otros ecosistemas terrestres. Esto tiene efectos muy variados e importantes sobre la diversidad biológica (animal y vegetal) que los habita, principalmente con los cambios hidrológicos, la que debe desarrollar adaptaciones para sobrevivir a estos cambios, que pueden llegar a ser muy extremos, por ejemplo, ciclos hidrológicos de gran amplitud con largos períodos de gran sequía y períodos de grandes inundaciones.

González destacó como con respecto a la climatología los Humedales de Baza se localizan en un contexto xérico, muy cercano al continental, con grandes oscilaciones térmicas a lo largo del año y una escasez de precipitaciones motivadas por su situación geográfica (zona de sombra de lluvias) y con respecto a la bioclimatología señalo como el piso bioclimático dominante era el mesomediterráneo semiárido.

Desde el punto de vista de la geología, los materiales geológicos dominantes pertenecen de un lado a la unidad Neógeno-Cuaternario, caracterizada por la abundancia de marga, arenas, limos y cantos rodados. A partir de esta amalgama de materiales se han originado suelos ricos en yesos y en componentes básicos y en menor medida suelos salinos, que son los que se localizan en el entorno de estos humedales.

También señaló como los Humedales de Baza, se engloban dentro del concepto conocido como “criptohumedales salinos”. Comentando como los criptohumdales, son unos humedales donde el agua, que procede de flujos subterráneos, se mantiene bajo la superficie del suelo y no emerge, o lo hace ocasionalmente, pero sí condiciona la presencia del agua la vegetación natural que allí se localiza, por la existencia de agua muy cerca de la superficie, al alcance de las plantas. Los humedales de Baza entra también dentro del grupo de los llamados criptohumedales salinos, por ser sus aguas muy ricas en sales, lo que se manifestaba por la acumulación de yesos y sales en la superficie terrestre al evaporarse las aguas salinas, lo que condiciona importantemente la vida animal y vegetal que puedan acoger estos ecosistemas.

 

El Catálogo Andaluz de Humedales

 

© Proyecto Sierra de Baza

Una de las lagunas naturales que se localizan en el paraje del Baíco. Incomprensiblemente ha quedado fuera de la delimitación de los Humedales de Baza incluida en el Inventario Andaluz de Humedales

 

Por el ponente también se aportaron algunos datos sobre el Inventario Andaluz de Humedales, creado en el año 2004, destacando como era un catálogo abierto que se venía enriqueciendo con  nuevas aportaciones, como eran las producidas este año con los Humedales de Baza. Según el artículo 4 del citado Decreto “El Inventario de Humedales de Andalucía constituye un catálogo de naturaleza administrativa de los humedales andaluces que tienen especial valor natural, ya sea éste de orden edafológico, geomorfológico, hídrico, físico-químico, ecológico, biológico o cultural”, llevando aparejada su declaración una serie de medidas públicas y de colaboración con los propietarios públicos y privados de  los terrenos donde se localizan, para propiciar su fomento y gestión.

Por lo que terminaba considerando como se encontraba esperanzado en que la inclusión de los Humedales de Baza en el Catálogo Andaluz de Humedales iba a posibilitar una serie de actuaciones y medidas públicas en colaboración con los propietarios de los terrenos y población local, aprovechando los valores naturales de estos enclaves, para su puesta en valor.

 

Una flora muy singular y especializada

 

© Proyecto Sierra de Baza

Leonardo Gutiérrez se dirige a los asistentes.

 

Las intervenciones la cerró Leonardo Gutiérrez, asesor técnico de flora amenazada de la Red Andaluza de Jardines Botánicos y Micológicos de Andalucía, el que centro su intervención en la “Importancia de la flora y vegetación de los humedales de Baza”, para lo que comenzó destacando las peculiaridades de este ecosistema de los saladares de Baza, unos parajes con muy alta presencia de endemismos botánicos, en grave riesgo de desaparición por las actuaciones incontroladas y amenazas a las que se han visto sometidos en los últimos años, de las que destacó el sobrepastoreo, el relleno del paraje con escombros y tierra procedentes de otros lugares, para alejarse del nivel freático del suelo y particularmente los drenajes, unas zanjas que se han venido acondicionando desde principios del S. XX para evacuar el agua del paraje y permitir su desecación, favoreciendo así su aprovechamiento agrícola-ganadero.

 

Por Gutiérrez se destacó la importancia de la flora que se localiza en este paraje, con la catalogación hasta ahora de 11 endemismos, de ellos 2 locales exclusivos de de las margas yesíferas de la Hoya de Baza (Limonium majus y Limonium minus, que hibridan entre sí, lo que dificulta su identificación); 6 ibéricos; 3 íberomagrebí; 4 mediterráneos, que son de gran interés por su rareza, como la planta llamada popularmente como corolalillos (Microcnemun coralloides subsp. coralloides) una hierba anual erecta y crasa, con color rojo muy vistoso, de donde toma el nombre de coralillos, de todas las que expuso el ponente imágenes muy ilustrativas de estas especies, que fue comentando y explicando para facilitar su identificación botánica.

 

Muchas dudas sobre el futuro del Humedal del Baíco y la efectiva implicación de la administración en su puesta en valor

 

© Proyecto Sierra de Baza

Zanja de drenaje abiertas en el paraje del Humedal del Baíco, que impiden la acumulación natural de las aguas que allí nacen. La presencia de lodos y tierra en su margen delata su reciente acondicionamiento .

 

Tras el debate se abrió una charla muy amena, en la que afloraron las dudas sobre el futuro del Humedal del Baíco y la efectiva implicación de la administración en su puesta en valor. Por parte de los ponentes no se expuso qué se quiere hacer en el Humedal del Baíco, hacia donde van a ir dirigidas las actuaciones futuras que se lleven a cabo en el mismo. Su exposición se centro en exponer los aspectos legales relacionados con los humedales y el camino seguido hasta su catalogación, también en lo que había allí en estos momentos: unos criptohumedales con una flora endémica muy interesante, pero no se expusieron las medidas que se quieren y se deben tomar para su efectiva puesta en valor y recuperación de su hidrodinámica natural.

Por lo asistentes se trasladó a los ponentes, particularmente a Don Antonio González Martínez, la necesidad de recuperar la dinámica natural de estos humedales, impidiendo la salida ilegal e incontrolada del agua, clausurando las zanjas de drenaje que hay aperturadas en el paraje y de las que se comentó se han seguido abriendo más, de un modo ilegal y con aparente impunidad en los últimos meses, por lo que se esperaba una actuación  efectiva en este sentido por parte de la administración competente, indicándose por Antonio González como por parte de la Consejería de Medio Ambiente no se había actuado en relación con esas zanjas de drenaje, ya que llevaban mucho tiempo abiertas y ellos no podían actuar, siendo la competencia parta evitar los vertidos al Río de Baza de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, quedando constancia de la necesidad de su intervención e implicación en la defensa de la legalidad administrativa en este paraje.