EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 232 –  OCTUBRE 2018
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Por Roberto Travesí

OCTUBRE: PASTOREANDO MONTESES

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© Roberto Travesí

 

 

153 mm, 1/500 s, f/8, ISO 160 (imagen sin recorte)
Modo de disparo: Manual
Formato: RAW+JPG

Canon EOS 5D Mark III, Canon EF 100-400 mm f/4.5-5.6L IS II USM, trípode Manfrotto 190CXPRO3 con rótula Manfrotto 804 RC2.
 

Iniciamos el otoño con una imagen estival de Sierra Nevada. Tras la primavera, aún es posible observar el gregarismo de los machos, que en ciertas alturas nevadenses es un hecho muy notorio por la ausencia de arbolado y roquedo.
 

* El título de la fotografía parece indicar un hecho que, evidentemente, no es real. Pero es que tanto monteses como montañeros conviven en esas cumbres, existiendo una amplia tolerancia. Aunque son precisamente estos últimos los que muestran una aparentemente mayor curiosidad hacía los otros, más remarcada en los últimos años por el auge de la fotografía digital incorporada a la telefonía móvil (si se pincha en la imagen podrá observarse una secuencia distinta realizada unos instantes después a 330 mm, en la que el montañero fotografía al grupo de machos y a la que se le han suprimido horizontalmente dos franjas para darle mayor fuerza panorámica).

* Sobre la composición no hay nada que comentar, es lógico que el nevero acapara también protagonismo en la escena, quizás más de la cuenta, pero las proporciones mandan y ni el nevero se puede achicar ni los mamíferos agrandar. En cambio, si se echó de menos alguna nube de aspecto o textura interesante que en la lejanía rellenase el cielo del ángulo superior derecho.
Es importante señalar en este tipo de capturas que dada la luminosidad de los neveros es necesario realizar las tomas cuando el sol no esté muy alto, pues “quemaría” la nieve obteniendo la luminosidad adecuada en el resto de la imagen o, por el contario, habría que obtener detalle en el nevero a costa de oscurecer de manera artificiosa el resto. Evidentemente, el uso de una cámara con buen rango dinámico sería fundamental (léase full frame o formato completo), para no tener que entrar en el tratamiento informático de la imagen por zonas (vía archivos RAW para mayor calidad).

* Dada la distancia y focal utilizada, la obturación no requería que fuese muy corta, para así congelar el movimiento y la posible trepidación de la imagen (utilicé no obstante trípode). El diafragma utilizado fue suficiente para obtener absoluta nitidez en cualquier punto del fotograma. Finalmente, para poder obtener la combinación  realizada, hubo de subir levemente el ISO, aún teóricamente a costa de reducir el rango tonal y dinámico de la escena e incrementar el ruido… hechos prácticamente imperceptibles en la práctica dada la calidad del sensor/procesador/óptica utilizados. El balance de blancos fue el que arrojó la cámara en automático.

© Roberto Travesí   2018

                                                                                          www.robertotravesi.es

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