EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 234 –  DICIEMBRE 2018
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Un territorio en el que en un poco espacio se conjugan paisajes singulares,  compartiendo un mismo escenario bosques y desiertos

 

© José Ángel Rodríguez

Desierto de Gorafe, en primer plano, con las cumbres nevadas del Parque Natural Sierra de Baza, al fondo. Dos escenarios antagónicos, que se besan en el Altiplano de Granada.

 

Interesante reportaje el que se publica en el portal de noticias de ElDiario.es, sobre el Altiplano Granadino, dentro de sus sección de viajes, y a cuyo contenido completo puedes acceder AQUÍ, en el que destaca las singularidades y valores que presenta este rincón de la provincia de Granada, conocido como “Altiplano Granadino”, destacando como en la provincia de Granada, más allá de maravillas como  su Alhambra o el  Parque Nacional de Sierra Nevada y el Mulhacén, el techo de la Península Ibérica, aún hay mucho más que recorrer. Proponiendo un viaje hasta el Altiplano de Granada, “un enclave de contrastes rodeado por las provincias de Jaén, Albacete, Murcia y Almería, y donde bosques y desiertos comparten un mismo territorio conformando un complejo entramado natural”.

Repartido en dos comarcas (Baza y Huéscar) y un total de 14 municipios (Baza, Benamaurel, Caniles, Castilléjar, Castril, Cortes de Baza, Cúllar, Cuevas del Campo, Freila, Galera, Huéscar, Orce, Puebla de Don Fadrique y Zújar), se destaca como “el Altiplano de Granada está preparado para ofrecerte visitas que se salen de lo común”.

 

Cuna de los primeros pobladores de Europa

 

© José Ángel Rodríguez

Cañones de arcilla roja en el Monte de Cuevas del campo.

 

Con una presencia humana, en este territorio, que se pierde en los albores de los tiempos, en unas tierras que atrajo al hombre desde la más remota antigüedad, en torno al gran largo que aquí se localizaba en el corazón de esta depresión, que ahora es conocida como Hoya de Baza, una depresión que se eleva en torno a los 700 metros de altitud y que aparece rodeada por un cinturón de montañas, que superan los 2.000 metros, como la Sierra de Baza. “Aquí encontraron su hogar los primeros pobladores de Europa y civilización tras civilización ha quedado una huella imborrable de riqueza histórica, patrimonial y cultural, por lo que visitar el Altiplano será como hacer un viaje en el tiempo que te llevará ni más ni menos que a vivir en cuevas bajo tierra para ser troglodita por un día”, comenta el portal.

 

Visita recomendada al Museo Municipal de Baza

 

Una de las paradas imprescindibles y básicas que se recomienda para comprender el valor geológico y cultural de todo el Altiplano granadino es la que debes hacer en el Museo Arqueológico Municipal de Baza. “Allí, tras comenzar con un vídeo con el que podrás hacerte una idea de la formación del lugar hace millones de años, cuando todo el área se encontraba bajo el mar, podrás recorrer su historia desde la prehistoria hasta la actualidad. Paseando entre multitud de objetos recuperados de los más importantes yacimientos de la región podrás ser consciente de la importancia y magnitud que llegó a tener el pueblo íbero bastetano, donde más tarde se asentarían romanos, visigodos, musulmanes y cristianos”.

Sobre todos los elementos expuestos destaca uno en especial: la Dama de Baza. Una estatua íbera del siglo IV a.C. que hizo de urna funeraria para las cenizas de una mujer joven, posiblemente reina de la ciudad de Basti. Aunque la pieza original se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, la copia expuesta en Baza reproduce con exactitud cada uno de los detalles de esta obra que un día estuvo completamente policromada”.

 

Las casas-cuevas, de viviendas humildes en su origen a reclamos turísticos

 

Sobre las singularidades de los alojamientos en casa-cueva que se ofrecen al visitante en este territorio, se destaca como “Aquí tendrás fácil volver a la época de las cavernas pero sin perder el confort de un buen alojamiento del siglo XXI”. Comentando como “Las casas-cuevas son uno de los grandes atractivos del altiplano granadino, un verdadero reclamo turístico que cada año atrae a más y más gente, aunque en realidad hayan estado siempre ahí como un tipo de vivienda local que se remonta al Medievo”.