EDICIÓN MENSUAL - AÑO XX
Nº 228 –  JUNIO 2018
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EL AZNACHO (Adenocarpus decorticans)

 

© Proyecto Sierra de Baza

Flor del aznacho en primavera.

 

Localmente conocido como aznacho y llamado en otros lugares rascavieja, rompesayos y codeso, es una interesante y bella planta autóctona de nuestras sierras, que podemos localizar de forma abundante en las zonas silicícola del norte de África y montañas Béticas (es un endemismo íbero-norteafricano), por lo que se le considera bioindicadora de este tipo de suelos, que suele formar parte de los piornales de la media-alta montaña de estas sierras.

En nombre científico de esta planta procede del griego, de modo que mientras que su nombre genérico (Adenocarpus) significa adenos = glándulas y carpos = frutos, para aludir a sus frutos en forma de leguminosa, cubiertos de glándulas en forma de tubérculos prominentes, por el contrario el nombre específico (decorticans) alude a la peculiaridad del tronco de esta planta y ramas adultas de descortezarse en tiras, que acaban desprendiéndose de la planta.

El aznacho es un arbusto que puede llegar a alcanzar los 5 metros de altura, aunque lo normal es que no supere los 3 metros, con tronco grueso, y color amarillento-anaranjado, con la característica corteza que se desprende en tiras a la que hemos hecho alusión.

Las hojas del aznacho son perennes, de un característico color verde, de aspecto lineal y muy estrechas, que forman una masa enmarañada. Las flores del aznacho, son de floración muy precoz, siendo muy atractivas, de color amarillo-dorado o anaranjado y de aspecto amariposado, dispuestas en densos racimos. Estas flores forman posteriormente un fruto en forma de leguminosa que encierra en su interior las semillas, de 2 a 6 cms. de longitud, densamente cubierta de tubérculos glandulares, que al alcanzar la madurez se abre para facilitar la salida y dispersión de sus semillas.

El aznacho suele formar intrincados y espesos matorrales, conocidos localmente como aznachares, un interesante ecosistema que podemos localizar en la zona más meridional de la Sierra de Baza (puede verse en la Ruta nº 4 de nuestra Guía para conocer y visitar el Parque Natural Sierra de Baza).

Desde el punto de vista de la etnobotánica destacar como el aznacho ha sido muy aprovechado por su madera, tanto como combustible, como para hacer carbón, como también se han utilizado sus hojas y ramas jóvenes para el alimento del ganado. De hecho tiene un importante papel en la alimentación invernal del ciervo en la Sierra de Baza.

Las cortezas del aznacho, por sus peculiaridades de descortezarse fácilmente también han sido utilizadas para confeccionar cestos y canastas. En los tiempos actuales su principal uso es como planta ornamental. El carácter de planta perenne, sus bellas y atractivas hojas, así como su espectacular floración, hacen de esta planta un bello ejemplar de la jardinería natural. También se utiliza el aznacho en reforestación para recuperar terrenos marginales y abandonados, dada su facilidad para reproducirse de forma natural y ocupar amplias superficies en poco tiempo, lo que facilita la recuperación serial de la vegetación potencial.