EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 218 –  AGOSTO  2017
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© Armando Caldas
Macho adulto de roquero solitario, con una presa.


Este mes se publica otra fichas dentro de la serie de aves de la Sierra de Baza, que venimos editando con la colaboración de Juan Antonio Dengra, ocupándonos en esta ocasión del roquero solitario (Monticola solitarius), una especie que en los diferentes catálogos de especies amenazadas, tanto de España como de Andalucía, figura como de “interés especial” y “no amenazada” respectivamente.

Como se destaca en la ficha, muy amena y didáctica, el Roquero Solitario se distribuye por el sur de Europa, Turquía, nordeste de África y parte de Asia, a lo largo de cuyos territorios se localizan varias subespecies, en España se localiza la subespecie solitarius, con unas 10.000 parejas para el conjunto de la población española, localizándose prácticamente todos los sistemas montañosos de la Península Ibérica, aunque escasea en la zona norte y se hace más abundante según nos desplazamos hacia el Mediterráneo.

Una peculiaridad del Roquero Solitario, una especie que puede confundirse con el mirlo común, aún cuando en la ficha se dan algunas claves para su correcta diferenciación e identificación, es la de que la especie presenta un acusado dimorfismo sexual, de modo que mientras que la hembra del Roquero Solitario es parda en sus partes superiores, las partes inferiores muestra un barreado pardo claro, el macho tiene unos colores más vivos y llamativos que la hembra y muestra un bonito color azul oscuro que ocupa casi todo su cuerpo, aunque en las alas y cola está menos marcado siendo más oscuras. En uno y otro sexo el pico es largo, y al igual que las patas y los ojos, también muestra un color oscuro.       

El Roquero Solitario es una especie que está presente en el Parque Natural Sierra de Baza y ocupa desde terrenos basales, donde se localizan algunas canteras abandonadas en cuyos cortados ha nidificado, hasta las cimas de los calares, pues las rocas presentes en esas cimas son uno de sus hábitats preferidos. También ocupa viejas construcciones y ruinas abandonadas, por lo que los antiguos y ruinosos pueblos mineros que salpican el Parque Natural Sierra de Baza constituyen unos enclaves perfectos para esta bonita ave, por lo que probablemente ocupe y se reproduzca en estos ambientes.


Excelentes e ilustrativas imágenes, de las que son autores los fotógrafos Armando Caldas, José Miguel Pantaleón, Francisco Rosa García, Daniel León,  Agustín Povedano,  Miguel Montoro Peinado y José Ángel Rodríguez, con texto de Juan Antonio Dengra, completan el material de esta ficha, a la que puedes acceder AQUÍ.