EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 216 –  JUNIO  2017
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Proyecto Sierra de Baza ha efectuado un estudio y seguimiento de la incidencia del muérdago en los pinares de la Sierra de Baza. Los resultados son preocupantes: es tal la magnitud alcanzada por la plaga que está terminando con la vida de miles de pinos

 

© Proyecto Sierra de Baza
Pinos laricios o negros (Pinus nigra subsp. salzmannii) con una grave infestación de  muérdago (Viscum album)
Fotografía tomada en el Pinar de la Fonfría el 24/01/2016

 

El muérdago (Viscum album), es una planta que parasita las partes aéreas de numerosas especies de árboles, siendo la subespecie austriacum específica de los pinos, y que es la que podemos encontrar en el Parque Natural Sierra de Baza (Granada). El muérdago es una planta dioica (hay pies masculinos y femeninos), siendo, el fruto de los pies femeninos, una drupa que se asemeja a una baya, por lo que se denomina falsa baya, de un color verde cuando no está madura y de color blanco puro (semejante al marfil) ligeramente traslúcido, cuando alcanza la madurez, que contiene en su interior una sola semilla redondeada y aplanada, que aparece rodeada de una pulpa viscosa, de donde proviene su nombre científico (Viscum = viscoso, en latín).

El muérdago, que puede vivir hasta 35 años, nace de una semilla que se pega a una rama de árbol o arbusto y que allí mismo germina, se inserta al árbol mediante unos órganos parecidos a las raíces denominados haustorios por los cuales profundiza en la corteza hasta atravesarla y llegar al leño. De los conductos que traen la savia chupa el agua y los compuestos minerales, con los cuales medra el muérdago en detrimento del árbol que lo soporta. En su desarrollo el muérdago forma un arbusto muy ramoso y de figura redondeada, de hasta de 1 metro de altura en los casos más favorables. Su presencia en un árbol disminuye su vigor y crecimiento, pudiendo producirle la muerte cuando el número de matas existente en un árbol es muy elevada y/o se junta con un periodo de sequía o debilitamiento del árbol.


Se han disparado los ejemplares de muérdago que parasitan los pinos en algunas zonas de la Sierra de Baza


© Proyecto Sierra de Baza
Panorámica aérea del Pinar de la Fonfría, en la que se aprecia como prácticamente el cien por ciento de los ejemplares de la masa están afectados por el muérdago y muchos de ellos ya secos (colores marrón o ausencia de acículas).

 

Aun cuando el muérdago es una especie hemiparásita, propia de los pinares de montaña, en los que su presencia es habitual, e incluso necesaria en los ecosistemas forestales, ya que su sus frutos proporciona alimento a diferentes especies de aves, en la época invernal en que madura y más escasean los frutos silvestres en la naturaleza, al tiempo que sus flores y hojas proporcionan alimento a numerosos insectos, cuando prolifera en número excesivo, puede constituir un peligro para la supervivencia de los pinares.

Sobre las causas de la expansión actual de este hemiparásito, lo que se ha constatado en las últimas fechas en muchos ecosistemas forestales y no solo en la Sierra de Baza,  no están muy claras, pero los expertos parecen apuntar a un conjunto de ellas entre las que estarían el aumento de poblaciones de túrdidos (especies como zorzales y mirlos, son las aves que más lo consumen y con ello contribuyen a su dispersión natural), en el concreto caso de la Sierra de Baza, hemos podido comprobar cómo el consumo más alto de alta planta lo es por el zorzal charlo (Turdus viscivorus), seguido, a mucha distancia, por las palomas torcaces (Columba palumbus) que han encontrado en los frutos del muérdago un excelente aporte alimenticio para su dieta durante la época invernal.

La reducción de tratamientos selvícolas y de los aprovechamientos de la madera, el consecuente aumento de la edad media de los pinares, su alta densidad, la falta de tratamiento silvícolas de manejo de la masa y la desaparición de los pastores en muchas zonas, son las causas colaterales que han contribuido a la proliferación del muérdago en los montes ibéricos en las últimas fechas. En el concreto caso de la Sierra de Baza, éstas últimas (alta densidad del pinar, falta de tratamiento silvícolas y de aprovechamientos del muérdago) parece que son las causas más probables de que se haya disparado su población, ya que nos consta que hasta hace unos años los pastores recogían el muérdago, el que trasladaban con caballerías en sacos, y lo aprovechaban para alimentar a sus ganados en la época invernal, cuando más necesitaban su cabaña un aporte de alimentación, ante los rigores invernales, una práctica que ha quedado abandonada en los últimos años y aunque los pájaros lo consumen, correlativamente contribuyen a su dispersión formando una perfecta simbiosis del arbusto con las aves frugívoras: “tú te comes mi fruto y a cambio me reproduces”. Podría decirle un arbusto de muérdago a un zorzal que acude a alimentarse de él.

 

El pinar de la Fonfría es la zona más afectada por el muérdago en la Sierra de Baza


© Proyecto Sierra de Baza
Uno de los parajes más afectados por el muérdago es la Umbría del Picón de Gor, en la zona que da vistas al valle del Barranco de la Fonfría, con zonas que tienen muy afectadas su masa forestal, con daños irrecuperables.
Fotografía tomada el 24/01/2016.

 

Aún cuando el muérdago está presente en amplias zonas de este Parque Natural, con niveles de infestación muy grandes e importantes, como en la zona de la Fuente del Pino o el Barranco de la Canaleja (es visible la plaga a la altura de la misma pista forestal que accede a los Prados del Rey a su paso por el Área Recreativa de la Canaleja, dónde puede apreciarse como está secando y matando a muchos de los pinos que ha parasitado) y todo este entorno, hasta las proximidades de Narváez, particularmente grave es la situación que presenta el Barranco de la Fonfría, desde su cabecera hasta las Minas de las Corominas y hasta las confluencia del Arroyo de la Fonfría con el Barranco Angulo (Fábrica de Pardo), paraje en cuya extensión se localiza la más importante masa de pinos de la Sierra de Baza, que ha iniciado una palpable situación de decaimiento en la masa forestal, que parece acrecentarse día a día, y aparece también masivamente infestado por el muérdago.
 

Son centenares los árboles que están muriendo por el muérdago

 

© Proyecto Sierra de Baza
Pinos con un alto grado de infestación por el muérdago en el Pinar de la Fonfría y nulas posibilidades de supervivencia a corto plazo. Fotografía tomada el 24/01/2016.

 

A lo largo de los últimos meses, particularmente en diciembre y enero pasados, hemos estado recorriendo  la zona del Pinar de la Fonfría, para evaluar la plaga de muérdago que afecta a la masa de este pinar. Se han efectuado muestreos en algunas zonas (proximidades de las Minas de las Corominas; inmediaciones de la vereda de acceso al Pino de la Señora, dentro del Barranco de la Fonfría; y Umbría del Picón, dando vistas al Barranco de la Fonfría), para lo que hemos utilizado los siguientes criterios para mesurar la incidencia o presencia del muérdago en la masa forestal:   

0. No hay presencia de muérdago
1. Sólo se observa una mata de muérdago.
2. Aunque se observa más de una mata de muérdago, la parte verde de acículas es más abundante que la de muérdago y no se aprecia debilitado el árbol.
3. Alta presencia de muérdago, que solo afectan a ramas secundarias, pero no al tronco principal.
4. Árbol con muy alta presencia de muérdago que afecta tanto al tronco como a las ramas secundarias. Comienzan a aparecer signos de debilitamiento en el árbol
5. Árbol muerto o moribundo con abundante muérdago en toda su superficie.
 

Casi el 20 % de los árboles de la masa del Barranco de la Fonfría han muerto o están moribundos por el muérdago, una cifra que va a aumentar en los próximos meses


 

© Proyecto Sierra de Baza
De una forma lenta, pero impasible, los cadáveres de los pinos que van muriendo van dominado en el paisaje.
Fotografía tomada el 24/01/2016 en las proximidades de la Bocamina de El Guarda.


Los resultados de estos recuentos han sido muy preocupantes, ya que el muérdago tan sólo está ausente (grado 0 de afección) en los pinos jóvenes de altura inferior a 2 metros, mientras que está presente con distinto grado de afección en los ejemplares superiores a 3 metros de altitud, y en un 92 % de los pies con una altura superior a los 4 metros. Dentro de estos últimos, un 18,2 % de los árboles examinados presentan grado 5, tratándose de árboles muertos o moribundos con abundante muérdago en toda su superficie.

Dentro de las zonas recorridas, en todas ellas está presente el muérdago con una similar afección, aunque es la zona de la Umbría del Picón de Gor que da vistas al valle del Pinar de la Fonfría, donde hemos encontrado un mayor deterioro de la masa, con zonas de grado 4 y 5 que alcanza al 60 % de sus pies; son pies irrecuperables, que no tienen solución silvícola ni de sanidad forestal ya y habría que cortarlos y eliminar sus troncos y ramas con urgencia, para evitar que actúen como propagadores de la misma plaga o, incluso, de hongos patógenos e insectos perforadores, que van a proliferar en los mismos y se extiendan por otros árboles sanos del Parque.  

Una situación muy preocupante la que presenta toda esta zona del Barranco de la Fonfría, que se está agravando por días y que precisa de una actuación de sanidad forestal URGENTE, si no queremos perder esta singular masa de pinos en un breve plazo.