EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 220 –  OCTUBRE  2017
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 © José Ángel Rodríguez

Jara Estepa en floración en su hábitat natural de la Sierra de Baza

 

También conocida con los nombres populares de Jara Blanca y Estepa es un arbusto perenifolio leñoso de entre 40 y 120 cm de altura, que forma parte de la vegetación propiamente mediterránea, formando parte de los chaparrales, matorrales y garrigas del bosque mediterráneo. Prefiere los suelos calizos pero también vive bien en los neutros y en los poco ácidos. Con distribución en el Mediterráneo Occidental, desde Portugal y Marruecos hasta el Norte y Centro de Italia y Argelia, abunda en el Sur de la Península Ibérica, Valle del Ebro, litoral Mediterráneo y Baleares, pudiendo localizarla creciendo desde el nivel del mar hasta los 1.200 metros de altitud.

En el Parque Natural Sierra de Baza (Granada) solo podemos encontrarla en la zona caliza, siendo muy frecuente y abundante en el sotobosque del entorno del Cortijo de las Casas de Santa Olalla (Cruz de la Chaparra).

Las hojas de la jara estepa, son de color verde-grisáceo claro y densamente tomentosas (pilosas). De forma ovado-oblonga, tienen un tamaño de hasta 6 cm de largo y unos nervios muy prominentes por el envés, se distribuyen en forma opuesta, y no tienen pedúnculo o peciolo de unión al tallo (sésiles).

La flor de la jara estepa, crece en los terminales de los tallos de la planta, floreciendo entre los meses de marzo y junio, es de unos 5 ó 6 cm de diámetro, contando con cinco pétalos arrugados que parecen de papel, es de un bonito color rosáceo-púrpura, contando con numerosos estambres amarillentos. 

El fruto de la jara es una cápsula pilosa de entre 6 y 12 mm, que se dividen en 5 pequeños huecos separados por minitabiques (valvas), que contienen las semillas.

 

Usos etnobotánicos

 

 © José Ángel Rodríguez

Detalle de la flor y hojas de la Jara Estepa, ambas con uso etnobotánicos.

 

La planta cuenta con unas flores muy atractivas, de color rosa pálido, que recuerdan a las rosas si a esto unimos la rusticidad de esta planta, capaz de soportar muy bien la falta de agua, podemos entender como se está extendiendo cada vez más el uso de esta planta en jardinería, particularmente en jardines naturales y xerofíticos, estimándose que es una planta ideal para jardines costeros y zonas secas y áridas.

Las hojas de la jara estepa, han sido utilizadas para preparar té, del que se ha dicho que resulta muy digestivo tras comidas pesadas. También ha sido utilizadas sus hojas como sucedáneo del tabaco.

Los pétalos de la Jara Estepa han sido utilizados para lavar y perfumar la piel, para lo que se separaban los pétalos de la flor y se hervía el agua con los pétalos, lo que se mantenía en remojo durante 48 horas, tras lo cual se filtraba el agua para eliminar los pétalos e impurezas, consiguiendo un agua de color rosado llamada “Agua de la Jara Estepa” que se utilizaba como loción corporal, siendo muy aromática y refrescante.