EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 220 –  OCTUBRE  2017
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Las zonas más afectadas son grandes extensiones de pinares de reforestación de las cuencas de los arroyos Uclías y Balax, donde sus debilitados árboles están siendo masivamente invadidos por las plagas forestales de insectos perforadores, ante lo que es necesario extremar las medidas de control fitosanitario

 

© Proyecto Sierra de Baza

[Puede ampliarse la imagen pinchando en ella]

Bosquete de pinos resineros (Pinus pinaster), de gran porte, secos y afectados por insectos perforadores en el Monte de Los Frailes. En algunos de estos árboles se ven aún las bolsas de la oruga de la procesionaria que han tenido.

Fotografía tomada el 14/07/2016

 

Fueron millones, se estima que entre cinco y siete millones, los pinos que se plantaron en la Sierra de Baza en las décadas de los años 60 – 80 del pasado siglo en un período mucho más húmedo y fresco que el actual, se ha llegado a decir que los años más húmedos del milenio, lo que permitió que arraigaran los pinos en más densidad y número del que se preveía y hoy en día tenemos extensas masas monoespecíficas de pinos cubriendo muchas de sus laderas, con una densidad muy alta, impidiendo penetre la luz entre los huecos de los árboles y sin que prácticamente exista sotobosque en estos “bosques oscuros”, como con acierto han sido denominados.

La finalidad de todas estas repoblaciones era la de evitar arrastres de tierra vegetal y daños en las vegas inferiores de Caniles y Baza, que tras las intensas roturaciones y aprovechamientos del monte para leñas y carboneo habían quedado sin prácticamente cubierta vegetal, pero también se pretendía proporcionar empleo y un complemento de rentas a las familias campesinas y de los ámbitos rurales en una época de penuria económica, al mismo tiempo que se propiciara la obtención de madera para la industria papelera y tableros maderables, dentro de la economía autárquica del franquismo.

 

Errores históricos de gestión  forestal

 

© Proyecto Sierra de Baza

El decaimiento forestal de todos estos pinares es manifiesto y hay parajes donde todos los pinos del lugar se han secado en los últimos meses, como refleja esta imagen captada en la zona del monte de Las Hermanicas.

Fotografía tomada el 03/07/2016

 

Particularmente afectado está el pinar de la zona de los arroyos Balax y Uclías, que fue claramente plantado fuera de sitio. Allí no había habido pinos nunca y la vegetación natural es ilustrativa de las potencialidades de sus suelos, también de las posibilidades de un territorio, por lo que salvo algunas pequeñas cuencas y umbrías en  que los pinos contaron con suelos más profundos y húmedos, no han tenido el desarrollo esperado y aún hoy podemos encontrar en toda esta zona pinos que después de llevar plantados 40 ó 50 años apenas alcanzan los dos metros de altura y no superan los diez centímetros de diámetro.

En los años posteriores a llevarse a cabo estas plantaciones, no se intentó tampoco reconducir la situación, y fueron  mínimas las entresacas que se hicieron, fuera de las áreas de cortafuegos y franjas de seguridad de los caminos y pistas forestales para disminuir la densidad de estos pinares, que cada vez tenía más competencia entre sí por el agua, el suelo y la luz, entrando en un  acentuado proceso de debilitamiento y hoy en día es manifiesta la situación de decaimiento forestal de amplias extensiones de estos pinares.

 

El cambio climático está terminando de liquidar estas masas de coníferas

 

  

© Proyecto Sierra de Baza

Panorámica aérea de una de estas zonas en la que se aprecia el decaimiento generalizado de la masa de pinos y la gran cantidad de árboles que hay secos y muertos ya.

Fotografía tomada el 24/06/2016

 

Ha sido la disminución de las precipitaciones, alarmantemente bajas en los dos últimos años (septiembre-2014 a agosto-2016), unido al aumento de las temperaturas que se han registrado en los últimos años, lo que ha acentuado el estrés hídrico-térmico de estos árboles, que se han visto cada vez más debilitados y las plagas, especialmente la de procesionaria, las que han ido haciendo también mella en los mismos y todos estos árboles, especialmente los Pinos resineros  (Pinus pinaster), una especie completamente fuera de su contexto y sitio natural, han sido los primeros que han ido cayendo y hoy en día podemos ver extensas superficies de estos montes donde centenares, miles, de estos árboles se han secado y han muerto en los últimos meses, lo que es perfectamente apreciable en montes como el de Las Hermanicas en las proximidades de Los Frailes o desde el mismo cortafuegos que arranca desde el cruce de Los Frailes y se dirige en dirección noroeste por la llamada Loma Vieja. Posiblemente las zonas más afectadas por esta situación, y en la que se han centrado nuestros últimos trabajos de campo, en el que damos la voz de alerta ante la magnitud de la plaga de insectos perforadores que han invadido a estos debilitados pinos, de las que hemos documentado la presencia de Tomicus minor, Ips sexdentatus o Pityogenes sps, entre otros insectos barrenadores de los pinos, algunos de los cuales hemos podido capturar y fotografiar, tanto en ejemplares vivos como en sus marcas en los árboles afectados aunque lo más preocupante, dentro de esta legión de ataque de insectos barrenadores, es la presencia del Tomicus destruens, un pequeño escarabajo, de apenas unos milímetros que perfora el tronco de los árboles y excava unas galerías a uno o dos centímetros de la superficie. El avance de la perforación del insecto destruye los tejidos conductores de la savia de los árboles que pueden terminar muriendo, caso de no superar el ataque, del que tienen menos probabilidad de éxito árboles previamente debilitados, como es el caso de estas masas forestales.

 

Es necesario extremar las medidas de control de estas plagas, para que no se extiendan y afecten a otras masas sanas del Parque Natural Sierra de Baza

 

© Proyecto Sierra de Baza

Los colores ocres de los pinos que se han secado en los últimos meses se va imponiendo en el paisaje de las cuencas de los arroyos Balax y Uclías de la Sierra de Baza, como se aprecia en esta imagen captada desde el paraje conocido como Loma Vieja, con los terrenos esteparios de la Hoya de Baza y sus molinos de viento al fondo.

Fotografía tomada el 14/07/2016

 

Una cuestión a tener especialmente presente, en la gestión forestal de los montes de la Sierra de Baza, es la de que se hace necesario controlar estas plagas, para que no puedan extenderse a los árboles sanos y resto de las masas forestales de coníferas de este Parque Natural, actuando estas zonas infestadas de los montes de las Hermanicas, El Valeroso, el Collado de Los Frailes o Loma Vieja… que son algunos de los parajes más afectados, como exportadoras de las plagas de insectos perforadores que presentan, lo que puede constituir una tragedia ecológica sin precedentes en los montes públicos de Andalucía, de no atajarse y controlarse pronto, dada la magnitud que ya tiene esta plaga y el altísimo número de árboles afectados en estas zonas de la Sierra de Baza, pudiendo hablar de miles de pinos secos los que han muerto ya, de todo lo cual puede ampliarse información en el nuevo reportaje que publicamos este mes en nuestra web con el título de: “EL INICIO DEL OCASO DE LOS PINARES DE REFORESTACIÓN DE LA SIERRA DE BAZA”, que además de las que se publican en esta noticia incluye 18 imágenes más, algunas de ellas a alta resolución, que ilustran de la magnitud de la problemática que comentamos, y ante la que es necesario adoptar medidas de control sanitario-forestal CON URGENCIA, antes de que estas plagas puedan convertirse en epidémicas, lejos de minimizar, frivolizar o intentar esconderse el problema o esperar que la vegetación se sobreponga por sí sola a estas agresivas plagas, de cuya entidad pensamos que ilustran perfectamente las imágenes que publicamos y que ponen de manifiesto de la necesidad de afrontar un control urgente de esta problemática, que ya ha sido también puesta en conocimiento de la Delegación Territorial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, a la que hemos ofrecido nuestra colaboración para la localización de zonas afectadas por estas plagas.

 

Al contenido completo del nuevo reportaje puedes acceder AQUÍ