EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 222 –  DICIEMBRE  2017
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Aunque se habían producido con anterioridad episodios de decaimiento de masas de pinos en Andalucía, nunca habían sido con la intensidad y rapidez con la que han muerto en la Sierra de Baza”. Así lo reconoce Francisco Javier Madrid, Director General de Gestión del Medio Natural,  ante la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Baza

 

© Proyecto Sierra de Baza

Nunca se había  conocido hasta ahora una plaga tan dañina, de tanta magnitud y en tan poco tiempo, como la que está sufriendo la Sierra de Baza

Fotografía tomada en el Monte de Las Hermanicas el 01/11/2016

 

El pasado 24 de noviembre, tenía lugar en el Centro de Visitante de Narváez, una reunión del Pleno de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Baza, para tratar, entre otros puntos, y como punto estrella de la reunión que más interés había despertado, también el que recibiría más información, el relativo al denominado como “DECAIMIENTO DE LAS REPOBLACIONES DE PINARES EN ANDALUCÍA. El caso de la Sierra de Baza”, un punto que se presentó y comenzó exponiendo Borja Nebot, Jefe del Servicio de Gestión del Medio Natural en la Delegación Territorial de Granada y coordinador del Grupo de Trabajo e Investigación que se ha constituido por Resolución de la Dirección General de Gestión del Medio Natural de fecha 20 de octubre de 2016 para tratar esta problemática que está arrasando algunos pinares de la Sierra de Baza, grupo de trabajo de cuya constitución nos ocupamos de forma detallada en otro apartado de esta revista digital. 

Nebot, es una exposición muy rigurosa y explícita, en la que abordó sin ambages la gravedad y magnitud del problema que se está viviendo en la Sierra de Baza, comenzó por reconocer como aún cuando se están dados episodios de decaimiento forestal en otras zonas de Andalucía, algunas muy próximas a la Sierra de Baza, como la Sierra de Los Filabres, en Almería, dónde se sufrió una importante mortandad de pinos silvestres y Laricio de reforestación, “la mayor preocupación está en estos momentos en Baza, por la entidad que está tomando”, apuntaba Nebot, destacando como la especie arbórea más afectada era el pino resinero (Pinus pinaster) del que en las décadas de los años 60 a 70 del pasado siglo se plantaron 11.821 has, que se localizaban entre los 800 y 1.750 metros de altitud de la Sierra de Baza, por encima del pino carrasco y por debajo del silvestre y laricio, según consta en la documentación forestal de la época.

En este mismo informe Nebot destacó como aunque está constatada una mortandad paulatina de estos pinos desde el año 1970, particularmente del pino resinero, la especie que peor se adaptó a la Sierra de Baza, nunca había ni generalizada ni masiva como ha ocurrido en el año 2016, destacando como los perforadores encontrados, habían sido escolítidos (unos pequeños escarabajos perforadores de la madera de apenas unos milímetros) como Tomicus minor, Tomicus destruens y Orthotomicus erosus, siendo el favor primario del debilitamiento de los pinos la llamada cochinilla de los pinos resineros (Matsucoccus feytaudi) una especie poco estudiada y conocida, pero que es capaz de tener una grave incidencia patógena en la salud de los pinos resineros, la única especie de coníferas a la que afecta. Estimando igualmente que por encima de todo ello están factores climáticos (altas y anormales temperaturas que se prolongaron en la época invernal y ausencia de precipitaciones) que  han favorecido la explosión de estas plagas. Todo lo que podríamos resumir en el siguiente esquema:

 

Gráfico en el que explica la patología e incidencias que han motivado las masivas muertes de pinos resineros en el Parque Natural Sierra de Baza (Granada)según la Consejería de Medio Ambiente.

 

Este esquema lo asumimos desde Proyecto Sierra de Baza, ya que estimamos que efectivamente estamos ante una serie de circunstancia negativas (un problema plurifactorial) que se han sumado para estos resultados tan trágicos, si bien añadiríamos nosotros, dos factores más que han incido en el desencadenante de esta problemática y que se omiten en el informe:

  • ERRORES HISTÓRICOS DE GESTIÓN FORESTAL.
  • AGRESIVAS PLAGAS DE PROCESIONARIA QUE HAN SOPORTADO ESTOS PINARES EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Los primeros, errores históricos de gestión forestal, vienen motivados por el hecho de que desde que se plantaron estos pinares en los años 60/70 del pasado siglo, no se ha practicado en los mismos ninguna silvicultura de reemplazo, sustitución o de adaptación ante la nueva era del cambio climático que tenemos ya aquí. Y, los segundos, plagas de procesionaria, ha sido infravalorada en su incidencia sobre estas masas de coníferas, que han venido sufriendo varios años seguidos de severos ataques por la oruga de este lepidóptero, ante la que no se ha llevado a cabo control biológico ni de ningún otro tipo, dejando estos pinares abandonados a su suerte, lo que también ha contribuido, de un modo muy importante, al debilitamiento de estos árboles, con las perniciosas consecuencias ahora sufridas.

 

Un problema de una magnitud nunca conocida en los montes de Andalucía y que se teme se reproduzca en otros montes de la comunidad en los próximos años

 

© Proyecto Sierra de Baza

Panorámica de una de las zonas afectadas en el Parque Natural Sierra de Baza

Fotografía tomada en el Monte de Las Hermanicas el 01/11/2016

 

En esta reunión del pleno de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de Baza, celebrada el 24 de noviembre, también asistió Don Francisco Javier Madrid Rojo, que es Director General del Medio Natural en la Junta de Andalucía, que quiso dejar constancia con su presencia de la implicación de la Consejería de Medio Ambiente con esta problemática y el apoyo, en todos los aspectos precisos, con el Parque Natural Sierra de Baza, para salir adelante ante esta grave problemática, reconociendo como se enfrentaban a un  nuevo y difícil reto, ya que aunque con anterioridad se habían enfrentados a procesos de decaimiento en las masas de pinos de reforestación en Andalucía, “nunca habían sido con la intensidad y rapidez con la que han muerto en la Sierra de Baza”.

Madrid, quiso dejar constancia de que la Consejería va a poner todo el empeño para afrontar esta situación y adaptar las masas forestales de la Sierra de Baza a la nueva situación: “Dentro de 50 años estaremos ante algo distinto a lo que ahora tenemos en el Parque de Baza, pero seguirá siendo hermoso” incidiendo en que “tenemos un reto ante las generaciones futuras del que no podemos desentendernos ahora”. El Director General, pidió una implicación de todos, gestores, técnicos y población local para afrontar y salir adelante en este nuevo y difícil panorama, mostrando su confianza y optimismo en que se superarían las adversidades encontradas y terminó por admitir como el proceso que es preciso llevar a cabo en este nuevo escenario que se ha presentado en esta Sierra de Baza va a ser muy complejo y costoso, pero dejó claro la implicación de la Consejería con esta problemática y de que “No va haber problemas de dinero. No despilfarro. Habrá el presupuesto y dinero necesario para afrontar las actuaciones que hay que asumir”.