EDICIÓN MENSUAL - AÑO XIX
Nº 222 –  DICIEMBRE  2017
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Por Miguel José Ávalos*

 

© Miguel José Ávalos

Un momento de la grabación, en las inmediaciones del cementerio de El Moro

 

Las coníferas son las especies arbóreas que pueblan de forma mayoritaria la piel de nuestro Parque Natural. Para que entendáis lo que os trato de transmitir, podríamos emplear el símil de que cada poro de la piel de nuestra sierra es un árbol. Pues en estos momentos podríamos afirmar sin equivocarnos que dicho tejido epitelial externo está sufriendo en sus carnes un auténtico cáncer. Este cáncer es totalmente palpable y está extendido en forma de metástasis a lo largo de buena parte del cuerpo de nuestra sierra.

No estoy siendo alarmista. Proyecto Sierra de Baza, único agente defensor del Parque, viene denunciando esta enfermiza situación que se ha tornado dramática. Como bien saben los fieles lectores de esta prestigiosa revista, hará aproximadamente un año que esta asociación alertaba de la muerte repentina y extraña de unas 100.000 coníferas. En unos meses esta cifra ya ha ascendido al escalofriante número de 500.000 árboles muertos. Y en estos momentos, cualquiera que se acerque al cáncer de nuestro parque y divise el panorama, además de calificarlo como dantesco, siendo realista, se podrá hacer la sencilla y acertada idea de que millones de árboles deberán ser talados sí o sí.

Estamos, por tanto, ante una preocupante situación que es visible para cualquier observador coherente. Pero lamentablemente es invisible para los responsables de actuar a favor de la sanación de un parque natural que ha enfermado de gravedad, hasta el punto de debatirse entre la vida y la muerte.

Pero no sólo eso. Las consecuencias serán terribles y vendrán de forma inminente. Viajemos a la realidad que se nos viene encima. Imaginad conmigo: máquinas actuando en una zona de cientos de miles de hectáreas, de forma agresiva y contra natura, dañando el suelo, con el único propósito de sacar cantidades ingentes de madera con bastante prisa. Amenazas y más amenazas al acecho.

 

Un audiovisual para documentar en imágenes lo que se está viviendo en la Sierra de Baza

 

© Miguel José Ávalos

Pino seco en un paisaje nevado

 

A finales de diciembre del año pasado, Proyecto Sierra de Baza me ofreció poder colaborar con la realización de un audiovisual. Invitación que acepté gustosamente. Para mi persona ha supuesto y siempre será un orgullo y un privilegio poder aportar mi grano de arena en esta noble causa de defender a la Sierra de Baza, a mi sierra. Pero ha sido una tarea agridulce y durísima. Ya no sólo por la denuncia audiovisual del estado mortuorio del Parque que me he visto obligado a transmitir. Tampoco por bajar del Parque con el estómago descompuesto. Hay más.

Durante las grabaciones y las visitas a la zona afectada, que han sido numerosas y dentro de tramos horarios dispares, me gustaría que supieran los lectores de esta revista que nunca encontré a nadie. A lo largo de un mes clave para la vida (o muerte) de nuestro Parque, en ningún momento vi a personal alguno perteneciente a Medio Ambiente. Siempre estuve sólo, los árboles muertos y el que os habla.

Y es que se ve que nos ha tocado vivir en una época donde la ciudadanía otorga su confianza para que estén al frente de puestos de responsabilidad personas que tengan competencia e implicación ante problemáticas diversas que puedan surgir. Personas que tengan iniciativa, que actúen con celeridad, que apliquen toda su capacidad intelectual, emocional y hasta pasional en la resolución de problemas complejos.

 

Necesaria una mayor implicación ciudadana en esta problemática

 

© Proyecto Sierra de Baza

El autor del audiovisual en un momento de su visita a una de las zonas afectadas

 

Pues bien, todo esto se ve que no existe. Ya no se trata de la crisis económica sin fin que dicen que padecemos, ni del argumento de que no hay dinero para partidas presupuestarias necesarias para paliar el problemón que sufrimos en la Sierra de Baza. Ya no es cuestión ni de dinero. Es que no hay ni la más mínima sensibilidad hacia la naturaleza por parte de personas con responsabilidad directa en la vida del Parque Natural Sierra de Baza. Y esto que os digo, lo digo a pecho descubierto, con todo el dolor del alma, indignado. Porque con mi sierra o la vuestra, estimados lectores, no se juega, porque se está jugando con el futuro de generaciones venideras a las que les estamos dando un ejemplo vergonzoso. Cuánta razón llevaba nuestro Félix Rodríguez de la Fuente cuando nos venía a decir que…

 

“¡¡Todos debemos ir engrosando ese pequeño ejército!!

El día de mañana se considerará un ejército heroico.

Mucho más que los que lucharon con las armas en la mano.

El ejército de los que un buen día dijeron que había que hacer algo

para proteger a una Madre que no se queja,

que nos ha dado todo lo que tenemos.

¡¡Y a la que estamos matando…!!”

 

Estimados amantes de la naturaleza y de nuestra joya en particular, nos jugamos nuestro único pulmón, nuestro Parque Natural Sierra de Baza. No os resignéis, alzad la voz, apoyad la lucha de Proyecto Sierra de Baza y pedid respuestas. Porque a mí me surgen múltiples dudas. Y a vosotros seguro que “otras cuantas” en la gestión para con nuestra sierra ante la proliferación de plagas que arrasaron con la muerte de millones de árboles en 6 meses.

 

Unas preguntas abiertas a los responsable públicos de la Sierra de Baza

 

 

Para terminar, me gustaría hacer unas preguntas, que espero encuentren respuestas.

 

Estimadas autoridades responsables:

 

  • ¿Por qué se ha desoído a Proyecto Sierra de Baza, negando continuamente evidencias en cada visita que realizaron al Parque?
  • ¿Qué responsabilidades existen al negar estas evidencias cuyas consecuencias han sido el aumento de número de muertes de árboles de cientos a millones? ¿O no existe ninguna responsabilidad?
  • ¿Por qué, ya asumido el desastre forestal, no se ha actuado con inmediatez? ¿Por qué no están Vds. y sus equipos trabajando ya en la zona? ¿A qué esperan?
  • ¿Qué responsabilidades existen ante esta inacción? ¿O no existe ninguna?
  • ¿Qué se va a hacer con el dinero de la venta de madera? ¿Cómo va a repercutir en inversiones para con nuestro Parque Natural?

*Miguel José Ávalos González

Fotógrafo artístico

 

“El Baile de las Ánimas”, es un audiovisual del fotógrafo artístico Miguel José Ávalos (www.migueljoseavalos.com) llevado a cabo con la colaboración de Proyecto Sierra de Baza.

 

Sobre los objetivos pretendidos con el mismo, nos dice el autor como: “Con este vídeo he pretendido un único objetivo: Clamar para que se actúe de una vez por todas contra las múltiples plagas (procesionaria, cochinilla, muérdago, Tomicus destruens…) que azotan a todas las coníferas del Parque. Darle más voz al único agente defensor de nuestra sierra (esto es Proyecto Sierra de Baza) y al mismo tiempo lanzar un ruego a la ciudadanía:

¡¡Que se apoye la lucha ciudadana iniciada en esta campaña!!