EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 240 –  JUNIO 2019
SI DESEA SUSCRIBIRSE HAGA CLICK AQUÍ

 

RUTA 3: ENCINAR DE LA CARRASQUILLA Y ALDEA DE LAS CASAS DE SANTAOLALLA  

Por José Ángel Rodríguez

 

© José Ángel Rodríguez

Panorámica de la aldea de las casas de Santaolalla desde la pantaneta que se localiza junto a la antigua aldea, de la que no queda hoy en día ninguna casa habitada.

 

En el año 1998, vio la luz nuestra publicación “Guía Para Conocer y Visitar el Parque Natural Sierra de Baza”, la que incluía seis rutas de senderismo recomendadas para andar por el Parque Natural Sierra de Baza. Ahora, cuando han pasado 20 años, hemos vuelto a recorrerlas, para ver la situación en que se encuentran estos lugares y actualizar la información que publicamos sobre los mismos, lo que vamos a intentar hacer a lo largo de los próximos meses.

 

En nuestra publicación “Guía Para Conocer y Visitar el Parque Natural Sierra de Baza” arrancábamos esta ruta donde prácticamente terminaba la de los "Álamos Centenarios" (ruta nº 2), por lo que podía considerarse una continuación de la anterior. Un nuevo recorrido ahora, 20 años después, por esta misma ruta nos permite comprobar como el acceso por el lugar entonces previsto es muy complicado en la actualidad, al haber desaparecido, por las tormentas y falta de uso por los pastores que habitaban la zona la antigua senda que bajaba desde la presa del Salto de la Cerrá hasta la aldea de las Casas de Santaolalla, una consecuencia más del abandono de esta Sierra por sus habitantes de los usos y aprovechamientos tradicionales, es por ello por lo que ahora recomendamos se inicie esta ruta por una de las alternativas que se proponían en nuestra referida publicación “Guía Para Conocer y Visitar el Parque Natural Sierra de Baza”, en concreto la denominada como “Alternativa nº 1”, iniciando el recorrido en sentido inverso al descrito en el libro y volviendo nuevamente al lugar de partida. Para lo cual debemos de acceder con un vehículo a este lugar por la misma carretera de Caniles a Escúllar, desviándonos por el lugar conocido como el Abanico o Plaza de España (Km. 29 de los monolitos), en el que tomaremos la pista forestal que parte a su derecha y conduce al Pinarillo y Prados de Rey. En el máximo descenso de este camino, en su confluencia con el Arroyo Bodurria, tenemos el punto de partida.  

El recorrido lo continuaremos río arriba, hasta la aldea de Las Casas de Santaolalla, para pasar a medio recorrido, a la altura de las ruinas del Cortijo Puntal, en este lugar, por la  derecha del arroyo Bodurria (sentido ascendente), entre encinas, arranca una senda que nos llevará al encinar de Las Carrasquilla donde tendremos ocasión de visitar un interesante bosque autóctono de encinas, el de "La Carrasquilla".

 

Desastrosa actuación deforestadora la que se llevó a cabo en este arroyo en el año 1998

 

© José Ángel Rodríguez

A lo largo de este tramo del arroyo Bodurria puede verse aún hoy en día, los dañinos efectos de la masiva e ilegal tala de su vegetación de ribera que tuvo lugar en el año 1998.

 

Una mísera autorización para retirar "maderas muertas y deterioradas previamente señaladas", dado por el entonces Director Conservador del Parque Natural, José María Irurita Fernández, a una empresa de muebles, por el que no había pagado una sola peseta, que en realidad supuso que se talaran miles de árboles (la sentencia que entonces dictó la Audiencia Provincial de Granada, Sec. 2ª, con fecha 20 de noviembre de 2003, y de la que se puede ampliar información AQUÍ, dio  por probado que unos 13.000 árboles), todo ello con graves daños ecológicos, paisajísticos y medioambientales.

Hechos que  se vieron agravados al quedar abandonados en estos parajes miles de kilos de residuos forestales que atestaban los arroyos de montaña afectados, impidiendo la circulación de su agua en una longitud superior a los 7 Kms.  Aun cuando la mayor gravedad de todo este despropósito se encontraba en aparecer como principal implicado, la persona que tenía entonces la Conservación y Protección de la Sierra de Baza, su Director Conservador, el que  era el principal garante de la defensa de este medio natural (art. 14 del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural en aquellas fechas en vigor) y que lejos de cumplir con las obligaciones inherentes a su cargo, maquinó "un acuerdo tácito entre el funcionario autorizante y el empresario autorizado, para llevar a efecto una actuación disimulada bajo una apariencia muy distinta, lo cual le sitúa fuera del ámbito de la buena fe a uno y otro sujeto", con las graves consecuencias ecológicas y medioambientales que aún se aprecian en este paraje, 20 años después.

 

Una zona que ha quedado en el mayor olvido e indiferencia y muestra claramente la apática gestión del Parque Natural Sierra en los años precedentes

 

© José Ángel Rodríguez

La plantación que hizo Juan Romero Gómez dentro del denominado Proyecto de Restauración de Riberas, para intentar recuperar los daños ocasionados por las ilegales talas del año 1998, se abandonó en los años posteriores y hoy en día un gran número de los protectores que se colocaron están doblados y cubiertos por la broza que arrastró el agua. Muchos de los pies que se plantaron han muerto, y los pocos que quedaron con vida están naciendo retorcidos entre una maraña de hierros y maleza.

 

Si toda esta zona del arroyo Bodurria antes era un precioso bosque de ribera, en el que se entremezclaban los viejo álamos (Populus nigra) con diferentes especies de sauce, a lo largo de su recorrido, el que aparecía acompañado por el discurrir del agua y el canto de los pájaros hoy en día es un parajes desolador, en el que el abandono es manifiesto, y aunque se hicieron en los años posteriores algunas plantaciones por el que fue Director Conservador de este espacio protegido, Juan Romero Gómez, quedaron abandonadas a su suerte, hasta el punto de que en agosto del año 2016, se registró aquí una importante tormenta, que hizo que bajara un cauce de agua de más de un metro de altura, que dobló muchos de los protectores de las plantas colocadas a lo largo de la ribera del arroyo Bodurria, particularmente en la zona inundable. El hecho de que después no se llevara a cabo labor alguna para reponer los protectores doblados ha motivado que la mayoría de estos árboles se hayan perdido en los últimos años y los pocos que quedaron con vida están naciendo retorcidos y deformes, en claras muestras de la también deformada gestión que está viviendo este espacio protegido desde que se nombró Director Conservador a Rafael César Córdoba, una persona insensible con la gestión de este espacio protegido y falto de la necesaria formación medioambiental para estar al frente de un cargo de esta responsabilidad, con los desastrosos resultados que está dejando su gestión en este territorio.

 

El Encinar de la Carrasquilla bien puede merecer una parada en nuestro recorrido

 

© José Ángel Rodríguez

Encinas de magnífico porte en el Encinar de la Carrasquilla.

 

Bien merece la pena que hagamos una parada en el conocido como “Encinar de La Carrasquilla” uno de los más destacados, desde nuestro punto de vista, bosques mediterráneos de encinas que aún se conserva en la Sierra de Baza, no obstante su relativo pequeño tamaño, permaneciendo prácticamente intacto y preservado de la repoblación de coníferas que, con criterios más o menos erróneos, especialmente cuando ha sido a costa de la vegetación autóctona, ha prevalecido en demasía en esta sierra.

El espacio físico de este bosque aparece perfectamente delimitado por dos barrancos: a su izquierda, el de las Sabinas; y, a su derecha, el Barranco de los Porqueros, con evocador nombre de la actividad ganadera que históricamente tuvo lugar en este paraje: la de los porqueros, esto es, de las personas que estaban al cuidado, a modo de pastores, de los grupos de cerdos, conduciendo varas (rebaños de 25 unidades de cerdos), que pastaban en las encinas existentes en este lugar.

Este preservado bosque de encinas, nos permite conocer como fue, presumiblemente, toda la zona basal de la Sierra de Baza, ascendiendo aisladamente esta especie arbórea, hasta pisos altitudinales superiores. El valor relicto de este espacio es incuestionable y su preservación se impone frente a cualquier otro criterio forestal.

Aquí se localizan dos antiguos cortijos, desde hace años abandonados, uno el conocido como "Cortijo de la Carrasquilla", el que da nombre a todo este encinar y otro podemos continuar por otra senda que, prácticamente paralela al cauce del Arroyo Bodurria, nos conduce al llamado del "Chaparral". Ambos con toponimia muy ilustrativa de la vegetación arborea aquí dominante, con grandes ejemplares de encinas, con un perímetro superior a los 2 metros y una altura de más de 10 metros en muchos ejemplares. Igualmente podemos localizar algunos viejos ejemplares de pino salgareño (Pinus nigra subsp. clusiana) que procedentes del piso bioclimático superior se han implantado naturalmente en esta comunidad, muchos de los cuales se han secado en los últimos años, pese a tratarse de ejemplares centenarios.

           

Objetivos de esta ruta:

 

© José Ángel Rodríguez

Muchos pinos salgareños se han secado en los últimos años en el Encinar de La Carrasquilla, ante las adversas condiciones climáticas que se están viviendo en la Sierra de Baza.

 

1) Conocer el curso alto-medio del Arroyo Bodurria, auténtica médula de la hidrografía superficial de la Sierra de Baza y que aguas más abajo pasa a tomar el nombre de Río Gállego.

2) Visitar la importante aldea, hoy abandonada, de las "Casas de Santaolalla".

3) Contemplar la vida animal y vegetal que tiene su hábitat en el bosque esclerófilo, en el que la encina continental (Quercus ilex, subsp. ballota), junto con otras formaciones arbustivas de carácter esclerófilo, asociadas con ella, se incluyen dentro de los hábitats naturales de especial protección por las directivas comunitarias. El encinar que tendremos ocasión de visitar, aunque no es de gran extensión, es un típico encinar bético basófilo del piso supramediterráneo.

4) Conocer la desastrosa actuación deforestadora que se llevó a cabo en la Sierra de Baza en el año 1998, con la ilegal y masiva tala de su vegetación de ribera y la situación que presenta el paraje 20 años después.

Cartografía

 

Pinchar en la imagen para ampliar

 

 Estas rutas quedan comprendidas dentro de la Hoja número 1.012-I (Los Frailes),escala 1:25.000, del Mapa Topográfico Nacional del IGN, representándose la misma en este mapa del que es autor el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Juan Ismael Lozano, en el que se ha marcado con una flecha el punto de partida recomendado de la ruta.