EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXI
Nº 245 –  NOVIEMBRE 2019
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Está colonizando cunetas y terrenos degradados con gran vigor y una alta cobertura vegetal

 

© Proyecto Sierra de Baza

Cuneta de una pista forestal en las proximidades de la carretera comarcal de Caniles a Escúllar (GR8101), en la que han crecido de forma natural cientos de cedros.

 

Ya tuvimos ocasión de comentar en la Revista Digital SIERRA DE BAZA de enero del pasado año 2018, como el Cedro del Atlas, una especie arbórea alóctona, estaba encontrado las condiciones óptimas  para naturalizarse, una experiencia que destacábamos que debería aprovecharse para la reforestación de las zonas afectadas por las plagas forestales (puede ampliarse información AQUÍ), destacando como aun cuando los cedros también están siendo víctimas de las plagas forestales que están asolado los montes de la Sierra de Baza, tal y como hemos tenido ocasión de comentar en esta misma revista digital en pasados meses, habíamos podido constatar cómo esta especie se está reproduciendo de un modo natural con extraordinario vigor, incluso en zonas previamente deforestadas, como ilustraban las imágenes que publicábamos, tomadas todas ellas a finales del pasado año 2017.

También está colonizando cunetas y terrenos erosionados

 

© Proyecto Sierra de Baza

Cedros del Atlas creciendo con gran vigor en una cuneta.

 

En un reciente recorrido por algunas pistas forestales del Parque Natural Sierra de Baza, hemos podido constatar como los cedros están colonizando las cunetas de muchas pistas forestales, en una expansión natural de la especie sin precedentes.

Estas repoblaciones se están haciendo a partir de cedros madres, con una edad estimada en torno a los 60/70 años, que dispersan de modo natural sus semillas por el viento (anemocoria) en un radio que puede alcanzar casi los 100 metros aproximadamente, eligiendo para establecerse cunetas y suelos previamente removidos, sin que apenas hayamos encontrado ejemplares arraigando en suelos compactos, lo que nos lleva a considerar que la labranza o labores superficiales de aireación en el suelo puede ser fundamental para contribuir a su reproducción natural.

 

Una conífera alóctona muy bien representada en la vegetación arbórea de la Sierra de Baza

 

© Proyecto Sierra de Baza

Detalle de los conos de un Cedro del Atlas en maduración.

 

El cedro (Cedrus atlantica) es una conífera que, como especie forestal, fue objeto de importantes reforestaciones en los montes ibéricos a mediados del pasado siglo, al estimarse que  el cedro del Atlas es una especie plástica, adaptada a climas luminosos de veranos secos, que acepta notables niveles de acidez y terrenos variados, a excepción de los compactos arcillosos y mal drenados o con exceso de magnesio, por lo que se pensó que los montes ibéricos podrían ser óptimos para la reforestación con esta conífera.

En la Sierra de Baza (Granada), también fue objeto de importantes plantaciones, particularmente a lo largo de pistas forestales de la zona oriental, donde actúa de adorno y para la contención de taludes, aunque podemos encontrar algunos bosquetes de cedros en el arroyo Bodurria, en su zona alta, en las inmediaciones de la aldea de Los Mellizos, donde se plantó aprovechando la vegas aluviales de los antiguos cultivos serranos que quedaron abandonadas en los años 50/60 del pasado siglo, así como en la vega de Los Frailes (arroyo Uclías), entre otros lugares, todos ellos en la zona oriental del Parque, en la que dominan los suelos ácidos.