EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXII
Nº 256 OCTUBRE 2020
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También se quiere afrontar una ruta senderista y otra en bicicleta de montaña, que acerque a este singular humedal al uso público, aprovechando sus enormes posibilidades y atractivos

 

© Proyecto Sierra de Baza

Uno de los parajes propuestos en la Cola del Negratín, para el acondicionamiento de un punto para la observación de aves acuáticas, ahora con el nivel de agua muy bajo, por lo que no aparece inundada esta zona, que habitualmente sí lo está.

En la imagen nuestro compañero Agustín Orduña, acompañado del jefe del Área de Actuaciones Hidrológico-Forestales de la CHG, Juan Romero Gómez.

 

Conscientes de las enormes posibilidades que tiene el paraje de la Cola del Negratín para la observación de aves acuáticas a lo largo de todo el año, aunque particularmente en la época invernal en la que se dan cita unas importantes poblaciones de aves migratorias invernan tes, procedentes del norte y centro de Europa, podemos encontrar en el humedal que forma la llamada Cola del Pantano del Negratín, en la confluencia de los ríos Castril, Guardal y Río de Baza, que forman el Guadiana Menor, dentro de los términos municipales de Baza y Benamaurel, en la zona oriental de la provincia de Granada, la ASOCIACIÓN PROYECTO Sierra De Baza ha propuesto a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, propietaria de estos terrenos, y con competencia en este tema, que se acondicionen una serie de puntos de observación de aves acuáticas en la ribera de la Cola del Negratín, para permitir su observación.

 

Más de 200 especies de aves pueden observarse en este lugar

 

© José Ángel Rodríguez

La misma zona propuesta para el acondicionamiento del punto de observación de aves, que aparece en la anterior imagen, aquí cubierta por el agua y con las fochas comunes pastoreando al fondo.    

 

La importancia y singularidad de este lugar, es tanto paisajística como de interés geomorfológico, por las peculiares formaciones de badlans sobre arcillas y margas propias de la Hoya de Baza que lo bordean, así como por la biodiversidad y fauna que en este lugar se localiza, particularmente en el grupo de las aves, coexistiendo algunas especies esteparias con otras acuáticas, siendo estas últimas, el grupo de las aves acuáticas, el más números y mejor representado con especies como la garza real (Ardea cinerea ); la garza imperial (Ardea purpurea); los cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) con una colonia invernante estimada superior a los 100 ejemplares, que podemos contemplar sobrevolando la lámina de agua y posados en los troncos que emergen del agua, secando su plumaje, en la característica posición de “crucifixión”.

 

© José Ángel Rodríguez

Juvenil de cormorán común, secándose el plumaje en el Negratín.

 

Aquí también podemos encontrar otras especiales de las denominadas invernantes ocasionales y recurrente en la zona durante los pasos migratorios como el milano negro (Milvus migrans) o el elanio común (Elanus caeruleus).

En el grupo de las gaviotas, está también muy bien representada, con una colonia de casi 200 ejemplares de gaviota patiamarilla, establecida en el embalse desde la década de los 90 del S. XX, que se piensa han atraído a otras especies de interés, que ocasionalmente sedimentan en el embalse durante sus dispersiones, entre las que se menciona la gaviota de Audouin (Larus audouinii), o el fumarel común (Chlidonias niger) como taxones con riesgo de amenaza a nivel andaluz. También está presente aquí el flamenco común (Phoenicopterus roseus) visible en la cola del pantano en paso/dispersión pre y postnupcial y la grulla común (Grus grus), que durante las tardes-noches de invierno acude a este paraje para refugiarse tras haber estado alimentándose durante la jornada en los campos de cultivos de cereales de la Hoya de Baza.

 

Un lugar de gran belleza paisajística y muy alta biodiversidad

 

© José Ángel Rodríguez

Aguilucho lagunero occidental​ (Circus aeruginosus), sobrevolando la Cola del Negratín en busca de presas.

 

En todas estas aguas someras, forman grandes bandadas especies como la focha común (Fulica atra) de la que en invierno se concentran importantes colonias pastando y compartiendo territorio con especies como la gallineta común (Gallinula choloropus); la cerceta común (Anas crecca); o, el ánade real o azulón (Anas platyrhynchos), normalmente en grupo de parejas, lo que nos permite apreciar la acusada diferencia entre el macho y la hembra, entre otras anátidas, una familia que está muy bien representada entre la fauna de este paraje.

Aquí también están presentes otras especies poco frecuentes y raras como el avetorillo común (Ixobrychus minutus); el rascón europeo (Rallus aquaticus); el martín pescador común (Alcedo atthis); el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandinus); o la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), una garza de mediano tamaño, en peligro de extinción, y de la que aquí se localizan algunas parejas reproductoras.

 

© José Ángel Rodríguez

Garcilla cangrejera, a la izquierda, comparte posadero con una garceta común, que luce su plumaje nupcial.

 

Son entorno a las doscientas especies de aves, las que han sido contabilizadas hasta ahora en este paraje, en una catalogación que sigue abierta, y que además de las citadas incluye a otras aves propiamente limícolas y acuáticas como el chorlitejo chico (Charadrius dubius); el archibebe común (Tringa totanus); la agachadiza común (Gallinago gallinago); el andarrios chico (Actitis hypoleucos) y un largo etc, junto con algunas rapaces asociadas a medios acuáticos como el aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) o el águila pescadora (Pandion haliaetus), cuyo planeo sobre las aguas en busca de presa es también posible divisarlo, particularmente en la época invernal.

 

Un mirador y una senda peatonal y para ciclistas de montaña, quieren completar la oferta de uso público de la Cola del Negratín

 

© José Ángel Rodríguez

Al fondo de la imagen, las ruinas del Castillo de Benzalema, lugar propuesto para el acondicionamiento de un mirador natural y en primer plano, garcetas comunes y garcillas bueyeras posadas en las ramas que emergen de las aguas someras del Negratín.

Los puntos de observación de aves acuáticas que se quieren acondicionar, en un principio dos, irán completados con una senda peatonal y para bicicleta de montaña, así como con paneles informativos. Además de habilitar un mirador en las proximidades de las ruinas del Castillo de Benzalema, un impresionante mirador natural, que ofrece una bella panorámica de toda la Cola del Negratín y permite ver el movimiento del vuelo de las aves que se mueve por el paraje.

 

Proyecto Sierra de Baza, quiere agradecer de una forma especial la colaboración y buena disposición encontrada, para hacer realidad esta iniciativa, por parte de Juan Francisco Romero Gómez, jefe del Área de Actuaciones Hidrológico Forestales de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, con el que una representación de nuestra asociación, estuvo recorriendo el pasado 20 de febrero las zonas propuestas para esta actuación, mostrándose muy favorable a la misma, como puesta en valor para el aprovechamiento y gestión sostenible de los recursos y posibilidades ornitológicas que tiene este bello y singular rincón de la Cola del Negratín, el que fue incluido en el Inventario Andaluz de Humedales (IAH) en el año 2013, pudiendo accederse a la Ficha Técnica sobre su información básica pulsando AQUÍ.