EDICIÓN MENSUAL - AÑO XXIII
Nº 264  JUNIO 2021
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Molino de la Sotana. Parque Natural Sierra de Baza.

 

Breve reseña histórica

 

PSB 01/04/2021

Desde que el hombre del Neolítico empezó a cultivar la tierra, y empezó a recolectar el grano, fue necesario la creación de un artilugio, para molerlo, y obtener la harina, para lo que se comenzó utilizando la fuerza humana, y posteriormente aprovechar la fuerza del agua, del viento o de los motores, en los últimos tiempos.

Los molinos más antiguos, eran piedras de moler a mano, como los podemos ver en el Museo Arqueológico Municipal de Baza. Siendo el principal producto procesado, el cereal, sobre todo el trigo, que se trituraba hasta obtener la harina.

 

Piedra de molino de mano romano – Museo Arqueológico de Baza.

 

Es muy probable que la molienda del trigo para producir harina se hiciera primitivamente por medio de majaderos y de morteros, o machacándolo entre dos piedras planas. Las mejoras de este último procedimiento han debido llevar a la invención de los molinos de tracción a sangre (animales).
 

Piedras de un molino de dos piedras romano – Museo Arqueológico de Baza.

 

La primera descripción del molino de agua de la historia, sitúa su invención a mediados del siglo III  a. C., y según los historiadores, fue una invención de los griegos.

En nuestra comarca se difunden y se multiplican el uso d ellos molinos con la llegada de los árabes, que los instalan en los ríos.

En la Edad Media proliferan los molinos pequeños, llamados bastardos, por no pertenecer a los señores o a la Iglesia.

Durante las tres últimas décadas del siglo XIX, los molinos se van adaptando a los últimos adelantos tecnológicos, instalándose turbinas eléctricas, abandonándose la mayoría de ellos.

 

Descripción histórica de los molinos en la comarca de Baza

 

Detalle del Molino de la Sotana. Parque Natural Sierra de Baza.

 

Rendida la ciudad de Baza, se le encomendó  realizar el repartimiento de las ricas tierras a Don Antonio del Águila, capitán de los Reyes Católicos y a Don Gonzalo de Cortinas, alcaide de la fortaleza y villa de Freila. En el sumario de este repartimiento constaba que en la ciudad y en los arrabales,  existían 9 molinos.

La evolución de los molinos desde la citada época hasta 1700, no representa un aumento en cuanto a la actividad, no así hasta el 1752, año en el cual según  estudio histórico de los molinos harineros  del Catastro del  Marques de la  Ensenada, existían 13 con agua corriente, de los cuales 8 estaban en la Rivera, 2 dentro de la ciudad y los 3 restantes se encontraban en la sierra.

Se cita textualmente del Archivo General de Simancas, Dirección General de Rentas, 1º Remesa, libro 278, folios 1 a 90, del Catastro del Marques de la Ensenada, sobre la propiedad de los molinos de Baza:

“• uno, era del monasterio de San Gerónimo;

• dos de doña Josepha Brabo;

• otro de don Pedro de Salazar;

• otro de las capellanías que fundó don Albaro de la Torre;

• otro del combento de Monjas de Santa Ysavel de los Angeles de esta Ciudad;

• otro de don Antonio Carbajal, vezino de la de Granada;

• otro del conde Arenales, vezino de Córdoba;

• otro de don Pasqual de Santolalla, vezino de esta Ciudad; que éste y otro que pertenece a don Antonio de Fontes, vezino de la de Murzia, estén en el casco de ella;

• los dos de ellos por no ser con abundanzía de agua muelen con estanque y el otro con agua corriente y está en Royo de Balax, distante quatro leguas de la Poblazión y es propio de Chrisptóval Moya;

• y el otro está en el mismo arroyo y es propio de los herederos de Sebastián de Molina; y el otro, que muele con agua corriente, está en el Partido de Bodurria y es propio de Feliz de Acuña.

Y el molino de don Antonio Carvajal y el de San Gerónimo estén arrendados por sesenta fanegas de trigo cada uno, que son los que tienen muelas.

Y los otros seis, de los ocho que estén en la Rivera, estén entendidos que su arrendamiento asziende: el de unos, a quatro fanegas y media de trigo por mes; y otros, al de tres y media, pero no saven a punto fijo quáles son. Y los dos molinos que están dentro del casco de esta Ciudad les pareze ganan a dos fanegas de trigo por mes, mediante a no tener más de tres días de agua en la semana. Y el molino de Chrísptóval Moya gana anualmente doze fanegas de centeno. Y igual número de fanegas, esta misma espezie, da el que perteneze a los herederos de Sevastián de Molina, que son los dos que muelen con estanque. Y el de Feliz de Acuña, por moler con agua corriente, hazen juizio dará de utilidad anual a su dueño diez y seis fanegas de centeno, que es el que está en el Partido de Budurria, en cuios parajes no se muele otra cosa nos que centeno”.

En el Siglo XVIII, los hornos de cocer pan existían en todas partes, así como los molinos harineros de agua, de los que había 30 en la comarca, además de uno de viento en Matián (Cúllar), el único movido por el viento que ha existido en toda la zona de Baza.
 

Molino harinero de viento.

 

En el siglo XX, los tradicionales molinos de agua se encuentran repartidos por la comarca en número que pasa de 60, localizados cerca de pueblos y aldeas y, por supuesto, junto a los ríos, ramblas o acequias.

 

 

En este tiempo, muchos de ellos tienen un motor incorporado, utilizando en ocasiones los dos sistemas, según corra o no el agua por la acequia o en qué cantidad lo haga.
 

Molino de Benacebada, con motor de gasoil.

 

Hasta no hace mucho tiempo, quedaba uno de estos molinos en la calle Zapatería, conocido como el molino de la calle Boliche de Baza, que utiliza el agua del Caz Mayor (salvando un desnivel de 3 metros) para mover la turbina.

Todos estos antiguos artefactos, y el auge de los molinos maquileros ya pasó y en la actualidad están todos cerrados y en progresiva decadencia y deterioro. Hasta los años cincuenta era frecuente encontrarse por los caminos recuas de burros cargados de blancos costales, transportados a veces por el dueño del trigo, que comía y dormía allí hasta llevarse la harina; otras, el arriero de la recua, que se encargaba de este menester.

 

Molino de la Ribera.

 

Aún queda en pie y en perfecto estado de conservación, el molino de la Rivera, el cual era movido por la fuerza del salto de agua del Caz Mayor. A partir del año 1940, se doto de motores movidos por energía eléctrica, proveniente de la subestación de Baza, así como una mini-central hidroeléctrica aprovechado el salto y así suplir las carencias eléctricas por los continuos cortes en el suministro eléctrico que se producían, aunque no era suficiente para mover todo el conjunto del molino.

 

Molino de la Ribera.

 

Entro en funcionamiento en el año 1890, estando operativo toda una década, hasta el año 1980.

 

Molino de la Ribera.

 

De este tipo había otros tres más, estando el primero en la fuente de la teja. Encontrándose también bien conservado el molino del Azor, y dentro de la ciudad señalar el Molino del Tinte en la calle Tenerías, datado de época medieval.

 

Molino de la Ribera.

 

Arquitectura y Tecnología de los Molinos de la comarca de Baza

 

En primer lugar, decir que los molinos son familiares y humildes. Las construcciones que los contienen son fuertes y poco lujosas.  Siempre cercanos a los ríos o arroyos, quedando la puerta del molino de espaldas al curso del agua, para facilitar las labores de descarga del grano y carga de la harina.

La mayoría constaban de dos plantas,(en donde se incluían la vivienda del molinero), con dos puertas, una de la vivienda y un portón grande para facilitar las labores de la molienda.

Casi todos los molinos de la zona se corresponden con ingenios de rueda horizontal (rodezno), dotada de álabes, palas o cucharas, con una árbol vertical que transmite directamente el movimiento a la muela móvil o voladera.

 

Agustín de Orduña

Para Proyecto Sierra de Baza.

Fotografías de  https://stockado.photo/es/fotografias

 

Bibliografía

Estudio histórico de los molinos harineros en el altiplano de Baza.

Revista Digital Proyecto Sierra de Baza.

Wikipedia.