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Edición Mensual - Año XXVIII | Nº 327 - Septiembre 2026

NOTICIAS

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El verano de 2026 va a ser el más caluroso de la historia de España con un récord histórico de calor y sequía


Según la Aemet, de enero a agosto, los cinco años más calientes del conjunto del país desde 1961 han sido los cinco últimos


©Proyecto Sierra de Baza
Las altas temperaturas y las bajas precipitaciones se han dejado sentir este verano en el paisaje de la Sierra de Baza. En la imagen una zona del Cerro Quintana.

Proyecto Sierra de Baza
01/09/2026

El verano de 2026 ya es el más caluroso de la historia de España y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha informado de que “ya es prácticamente seguro” que este verano 2026 será el más cálido de la serie histórica en la España peninsular.

Los datos provisionales muestran que la temperatura media de este verano 2026 supera en 2,5 grados el promedio del periodo de referencia 1991-2020. 

Los números confirman lo que ya resulta evidente para la mayoría de los españoles, pues el calentamiento va aumentando de forma imparable. De hecho, tras este 2026, ahora el segundo verano más cálido es el de 2025 (con una desviación de +2,2 °C por encima del promedio) y el tercero el de 2022 (con +2,1 °C).

“Desde mediados de mayo las temperaturas han sido claramente superiores a las normales, salvo en breves periodos a principios de junio y finales de julio y otro periodo algo más largo a finales de agosto”, ha asegurado en redes sociales la agencia estatal, que también ha adelantado que “el calor de pleno verano probablemente volverá a comienzos de septiembre.”

Este ambiente extremo viene acompañado por una escasez hídrica insólita. La falta casi absoluta de lluvias en la época estival agrava el estrés ambiental y amenaza seriamente las reservas de agua en todo el territorio nacional.

El promedio nacional tocó los 24,5 ºC, superando por casi tres grados las medias habituales. Paralelamente, las lluvias acumuladas durante este mismo periodo descendieron hasta apenas 17 litros por metro cuadrado.

Ante este escenario de sequía y temperaturas récord, la ministra Sara Aagesen urgió un amplio pacto político. La meta prioritaria radica en coordinar las medidas estructurales necesarias para proteger la agricultura y el suministro hídrico.

El calor extremo deja de ser una excepción para convertirse en tendencia

Más allá del récord puntual, los datos reflejan una evolución climática sostenida. La agencia meteorológica destaca que los cinco bimestres junio-julio más cálidos registrados en España se han producido desde 2015, mientras que nueve de los diez veranos más cálidos pertenecen ya al siglo XXI.

Esta concentración de récords en apenas dos décadas evidencia una aceleración del calentamiento observada también por numerosos organismos científicos internacionales.

La sucesión de olas de calor, noches tropicales cada vez más frecuentes y temperaturas máximas excepcionalmente elevadas durante los últimos veranos confirma un cambio profundo en el comportamiento climático de España.

Un escenario con graves consecuencias para la agricultura, el agua y los ecosistemas

Las altas temperaturas prolongadas afectan de forma directa a numerosos sectores, así la agricultura afronta mayores necesidades de riego, mientras que cultivos de secano, bosques y ecosistemas naturales sufren un incremento del estrés térmico e hídrico.

En paralelo, los embalses reciben menos aportaciones, aumenta la presión sobre acuíferos y se intensifican fenómenos como las olas de calor marinas o la pérdida de humedad del suelo.

Los expertos recuerdan que estos procesos no solo afectan al medio ambiente, sino también a la disponibilidad de agua, la producción de alimentos, la salud pública y la biodiversidad.

El Gobierno reclama un Pacto de Estado frente a la emergencia climática.

Tras conocerse los datos de Aemet, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, defendió la necesidad de reforzar la respuesta institucional frente al cambio climático.

La ministra afirmó que la respuesta pasa por una mayor coordinación entre administraciones para afrontar los impactos inmediatos y por alcanzar acuerdos estratégicos capaces de abordar las causas profundas del calentamiento.

En ese contexto, volvió a plantear la necesidad de impulsar un Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, con el objetivo de reforzar las políticas de adaptación y mitigación ante fenómenos extremos cada vez más frecuentes.

Que el verano de 2026 ya es el más caluroso de la historia de España supone mucho más que un nuevo récord estadístico. Los datos de muestran una combinación inédita de temperaturas extremas y precipitaciones mínimas que confirma la intensidad del cambio climático sobre el territorio español, con el agravante de que “no se trata de un verano aislado, sino de un cambio climático que está haciendo que los veranos empiecen antes y sean más intensos, con olas de calor que abarcan prácticamente toda la temporada estival”, explicaba hace unos días Rubén del Campo, portavoz de la Aemet.

¿Qué consecuencias puede tener este récord de calor y sequía?


©Proyecto Sierra de Baza.

La vegetación natural se está viendo especialmente afectada por este nuevo escenario climático.

Las consecuencias de este panorama climático son evidentes: el aumento del riesgo de incendios forestales, mayor estrés para cultivos y ecosistemas, incremento del consumo de agua, reducción de la humedad del suelo y una mayor presión sobre los recursos hídricos disponibles, lo que además puede traducirse en decaimiento de la vegetación natural que no va poder soportar esta nueva situación climática, particularmente las especies vegetales más sensibles y menos capacitadas para soportar este nuevo escenario, por lo que no es de descartar que podamos asistir a la mortandad de árboles.

 

 

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