Skip to main content

Comprar Guía >> |  Mapa Web >>Buscar >>Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. |

Edición Mensual - Año XXVII | Nº 296 - Febrero 2024

NOTICIAS

imagen de decoración

La hibridación de la población de gato montés, uno de sus principales riesgos para su supervivencia a corto y medio plazo


El cruce con gatos domésticos está aumentando en los últimos años

preview
© Francisco Javier Martínez Espigares
Gato montés transportando una liebre para alimentar a las crías, en una imagen captada con técnicas de fototrampeo en el Parque Natural Sierra de Baza. 

En la última Revista Digital SIERRA DE BAZA poníamos de manifiesto como la población de gato montés (Felis silvestris) está en declive y pasando por malos momentos, siendo cada vez más raro y difícil, no solo el contacto visual con este felino, sino particularmente localizar sus huellas y rastros que delaten su presencia en un territorio. Este es un dato que en lugares como el Parque Natural Sierra de Baza se venía presintiendo desde hace tiempo, y que ahora ha sido confirmado por el trabajo que ha hecho público un grupo de especialistas en felinos, en el que han evaluado la situación por la que está atravesando el gato montés en la Península Ibérica, con el objetivo de establecer un plan de acción para su protección y conservación, el que aparece recogido en un documento denominado “Evaluación del Libro Rojo para el gato montés europeo (Felis silvestris)”, el que ha sido promovido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y muestra un escenario alarmante para este pequeño felino, en la península Ibérica. Lo que se ha evidenciado, en primer lugar, es una gran fragmentación de sus poblaciones en España y Portugal. Este estudio pone de manifiesto, además, algunas lagunas de conocimiento, particularmente relativas a su abundancia y tendencias. 

Según los datos contenidos en este documento denominado “Evaluación del Libro Rojo para el gato montés europeo (Felis silvestris)”, que ha sido promovido por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) «la hibridación genética y la transmisión de enfermedades de gatos domésticos o asilvestrados parecen afectar negativamente a la especie». Una investigación a escala europea publicada en enero de 2020 utilizó 926 muestras de 13 países para comprobar cómo está afectando realmente el problema de la hibridación entre el gato doméstico y el gato montés.

En lo referente a la Península Ibérica, de las 93 muestras estudiadas, 40 resultaron ser de gato doméstico, 42 de gato montés puro y 11 de híbrido. Esto supone un 21%, una cifra que supera a estudios anteriores que la situaban entre un 7 y un 15%. Por tanto, nos encontramos ante un problema creciente que necesita ser atajado, aun cuando otros estudios llevado a cabo en lugares como Sierra Nevada (José María Gil-Sánchez, José Miguel Barea-Azcón y Javier Jaramillo, 2015), dentro de un estudio enmarcado en el Observatorio del Cambio Global de Sierra Nevada, entre otras conclusiones han puesto de manifiesto que no se ve amenazado en este territorio por la hibridación con gastos domésticos, lo que puede deberse al aislamiento de este macizo montañoso, ya que los gatos domésticos se distribuyen en Sierra Nevada, principalmente en la periferia del Parque Natural, lo cual contribuye a que el solapamiento con los hábitats que ocupan los gatos monteses sea muy bajo. 

Buena situación en Sierra Nevada

preview
© Helen Haden
El gato montés es un felino de gran belleza.

El seguimiento de la población de gato montés de Sierra Nevada mediante trampeo fotográfico permitió estimar una población de 97±37 gatos en el conjunto del Espacio Protegido (0,48±0,18 individuos/Km2 en hábitats óptimos). Este valor se encuentra muy por encima del rango encontrado para la especie en otras regiones.

No obstante, a nivel global, podemos considerar que una de las conclusiones del estudio no dejaban lugar a dudas: “la hibridación entre taxones silvestres y sus congéneres domésticos es un problema de conservación importante. Las especies domésticas con frecuencia superan en número a sus parientes silvestres en tamaño y distribución de la población y, por lo tanto, pueden inundar genéticamente a las especies nativas”. Según el mismo estudio “la hibridación frecuente con el gato doméstico puede amenazar regionalmente la integridad genética del gato montés europeo, como lo documenta el ejemplo del gato montés en Escocia, donde prácticamente no quedan gatos monteses silvestres puros, y puede llevar incluso a la extinción genética de las poblaciones locales”.

Todo lo que pone de manifiesto que el gato doméstico (Felis catus), particularmente cuando  se asilvestra, es una auténtica amenaza para la población del gato montés (Felis silvestris), por lo que se hace necesario la adopción de medidas de control, como es no abandonar gatos domésticos y llevar a cabo una castración o esterilización de estos ejemplares. También se vienen proponiendo que se adopten con urgencia medidas de conservación  para mejorar el hábitat y situación de la especie.

El gato montés es un carnívoro de hábitos solitarios. Tan sólo durante el celo, machos y hembras están juntos unos pocos días, volviendo enseguida a su vida solitaria. Después del parto, la hembra comparte el territorio con sus crías hasta que éstas se independizan, alrededor de los cinco o seis meses de edad, aunque a veces tolera su permanencia durante el primer invierno. Los jóvenes entonces se dispersan en busca de un territorio donde establecerse. La comunicación en esta especie es fundamentalmente olfativa, utilizando para este fin la orina, los excrementos y ciertas secreciones glandulares.

Puede ampliarse información sobre el gato montés, en la ficha técnica que sobre esta especie se publica en la Revista Digital SIERRA DE BAZA, pulsando
AQUÍ.

  • Creado el .