Skip to main content

Comprar Guía >> |  Mapa Web >>Buscar >>Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. |

Edición Mensual - Año XXVIII | Nº 323 - Mayo 2026

SECCIONES

imagen de decoración

Lugares de interés del entorno

Falla de Baza


 


El barranco Gallego es un lugar de gran belleza e interés geológico y botánico, que bien puede merecer nuestra visita. La presencia de la figura humana caminando por la vaguada da una perfecta idea de la magnitud de este paraje.

PROYECTO SIERRA DE BAZA
01/05/2026

La Falla de Baza tiene una longitud superficial aproximada de 40 km, siendo uno de los puntos de interés geológico para visitarla el paraje denominado barranco Gallego, al pie de la cara noreste del Jabalcón, donde se localiza uno de los mejores afloramientos de la falla activa de Baza, la que alcanza una profundidad estimada de 15 kilómetros, aun cuando no nos de esta impresión al caminar por el cauce del barranco Gallego, ya que la zona superior de la falla está colmatada por los desprendimientos y arrastres, pero ello lo es de una forma superficial.

En este barranco, de una gran belleza, la falla pone en contacto dos placas tectónicas, perfectamente visibles sobre el terreno, de un lado los sedimentos detríticos de tonos rojos alternantes con facies de la llamada “playa lake” unas cuencas poco profundas, circulares y efímeras que se forman en zonas áridas y semiáridas que aparecen en este caso en el bloque de muro (bloque occidental) que pertenecen a la llamada formación Guadix, que pertenecen al Plioceno; y, de otro, los sedimentos lacustres carbonatados del bloque de techo (bloque oriental), con materiales blanquecinos pertenecientes a la formación Baza, que data del Pleistoceno y tienen una diferencias de edad que se estiman superiores a un millón de años, siendo la Falla de Baza el límite natural entre la zona oriental y la occidental de la depresión de Baza.


Sedimentos de tonos rojizos pertenecientes a la formación Guadix.

A destacar como se estima que la Falla de Baza, es una estructura geológica activa fruto del régimen extensivo tectónico entre las placas Euroasiática y Africana. Esta falla, que sigue activa, se hunde cerca de 0,5 mm al año, elevando el bloque de Guadix (tonos rojizos) y hundiendo la formación de Baza también llamada Hoya de Baza (tonos blanquecinos).

Riesgo sísmico


El recorrido por el barranco Gallego en su primer tramo es amplio y cómodo, discurriendo por una cañada de gran amplitud y belleza.

Andalucía, y específicamente el sureste peninsular, se encuentra en el límite difuso de colisión entre la placa Africana (que empuja hacia el norte) y la Euroasiática. Esta convergencia genera una gran cantidad de fallas activas en la región, siendo la de Baza una de ellas.

Los estudios geológicos han puesto de manifiesto que hace unos 2,5 millones de años, la falla basculó, compartimentando la cuenca y convirtiéndola en endorreica (sin salida al mar), lo que facilitó la creación de un gran lago interior, hasta que hace 50.000 años, la actividad de la falla y los procesos erosivos formaron el paisaje actual de cárcavas y el sistema hídrico del Río Fardes (Depresión de Guadix) y del Guadiana Menor (Depresión de Baza).

Se estima que la Falla de Baza es capaz de acumular y liberar energía, provocando terremotos, estando tras la misma el tristemente terremoto de septiembre del año 1531, el que se estima tuvo una magnitud de 6,5 y vivieron las zonas de Baza y Benamaurel, destruyendo más del 60% de las casas, provocando alrededor de 400 muertes, dejando en ruinas la mayoría de las iglesias y conventos de la ciudad.

Un Hábitats de Interés Comunitario

Imagen 9-D
Jopo amarillo (Cistanche phelypaea), una planta parásita, con floración espectacular, que podemos encontrar en este paraje en primavera.  esto es, plantas que se alimentan de las raíces de otras plantas, particularmente del género de las jaras (Cistus), en que se parasitan, por lo que no precisan hojas, careciendo de clorofila, y tan solo cuentan con un eje floral muy desarrollado.

Toda esta zona no es solo de interés geológico, sino también faunístico y botánico, perteneciendo al Hábitat de Interés Comunitario de la Vegetación gipsícola ibérica (Gypsophiletalia)* Código de la Unión Europea: 1520, un HIC que cuenta con el asterisco (*) identificativo de tratarse de un HIC preferente, que se caracteriza por la presencia de formaciones arbustivas generalmente de escasa cobertura, caracterizadas florísticamente por la dominancia de plantas capaces de crecer sobre yesos en condiciones de cierta aridez (gipsófitos), que se establecen sobre yesos, que pueden ir desde yesos casi puros (con contenidos superiores al 75%) hasta margas yesíferas y otros sustratos mixtos menos abundantes en yeso. 

La presencia de yeso en el suelo y las condiciones de cierta aridez y sequía estival son los factores abióticos más influyentes, determinando la formación de costras biológicas superficiales, las llamadas biocostras, de textura muy duras, que sólo los gipsófitos pueden sobrepasar. Esta costra biológica, que es primeramente colonizada por los musgos y líquenes, es considerada el factor biótico más relevante para la supervivencia de estos ecosistemas, siendo su papel esencial en la dinámica y funcionamiento del hábitat, al controlar los flujos de nutrientes y de agua, proteger el suelo frente a la erosión, influyendo de una forma muy importante en el reclutamiento de plantas.

La vegetación asentada sobre suelos ricos en yesos posee una extremada rareza y originalidad, perteneciendo a un orden fitosociológico de carácter endémico (Gypsophiletalia) que integra todas las formaciones gipsícolas peninsulares, caracterizándose por la presencia de los géneros Thymus, Helianthemum. Teucrinum, Centaurea, Jurinea, Santolina y Frankenia (Simón Mata, M. dirección). Aquí podemos encontrar también una flora parasita muy interesante, con una floración primaveral espectacular, en la que el ciclo biológico de este tipo de plantas está formado por dos grandes fases: una primera subterránea (germinación, fijación en las raíces de la planta hospedante, penetración en los tejidos y desarrollo de los chupadores con los que extraerá los nutrientes) y una segunda fase aérea (salida de la yema, crecimiento del tallo, floración y fructificación). La fauna, con especies como la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) o la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), está muy especializada y adaptada a este duro medio natural, el que también es visitado por la cabra montés (Capra pyrenaica), que ha encontrado refugio entre estos paredones y alimento fresco en el fondo del barranco.

Cómo llegar a este lugar


En el barranco Gallego podemos ver algunas muestras muy interesantes de la erosión hidrológica, la que ha formado bonitos túneles al abrirse paso el agua de escorrentía entre los yesos.

 Para llegar hasta el barranco Gallego, en la Falla de Baza, y tomando como referencia la ciudad de Baza, nos dirigiremos hacia la carretera A-4100 dirección Benamaurel; en una rotonda que se localiza a la altura del antiguo mercado de ganados y actual pabellón de muestras, hay cartel que indica hacia el conocido como camino de Cortes, el que seguiremos durante unos cinco kilómetros hasta conectar con el camino de servicio del Canal de Jabalcón y a unos seis kilómetros se localiza la Falla de Baza, en la zona del barranco Gallego, donde podemos dejar estacionado el vehículo para continuar a pie por el barranco aguas arriba.